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Módulo 7 · Sección A · Tema 3

La perspectiva sociológica en Marx

Ricardo ya hablaba de terratenientes, capitalistas y trabajadores como tres clases que se reparten el producto: ¿en qué se diferencia eso de la forma en que Marx piensa las clases sociales?

Repartir un producto ya hecho, o producir una relación de explotación

En A.2 se vio que Ricardo pregunta cómo se reparte el producto social entre terratenientes, capitalistas y trabajadores. Es tentador leer esa pregunta como si el producto ya existiera, terminado, y las tres clases simplemente se sentaran a repartírselo, cada una llevándose su parte (renta, beneficio, salario) como en una distribución contable.

Marx da un paso más: pregunta cómo se produce esa situación en primer lugar. ¿Por qué el trabajador necesita vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, en vez de trabajar para sí mismo? La respuesta de Marx no es una curiosidad histórica sin importancia: es la clave para entender que el reparto entre clases no es neutral. La propia relación de producción está construida de una forma que genera, de manera sistemática, una diferencia entre lo que el trabajador produce y lo que recibe a cambio.

De la distribución a la relación social: capital, trabajo asalariado y plusvalía

Para Marx, la clase social no es solo una categoría de reparto ("a esta clase le toca esta parte del producto"), sino una relación social definida por la posición de cada grupo respecto a los medios de producción (fábricas, tierra, maquinaria, capital). El capitalista es dueño de esos medios; el trabajador, al no poseerlos, solo tiene para vender su fuerza de trabajo.

Esa relación genera, según Marx, la plusvalía: el trabajador produce, en su jornada, un valor mayor al que recibe de vuelta en forma de salario, y la diferencia es apropiada por el capitalista como beneficio. No se trata de un reparto posterior a la producción (como podría leerse en Ricardo), sino de una relación de explotación estructuralmente incorporada en el propio proceso de producción capitalista.

Las categorías económicas como relaciones sociales históricas

El segundo aporte sociológico central de Marx es sostener que categorías económicas que suelen tratarse como si fueran leyes naturales y eternas, el mercado, el dinero, el capital, son en realidad relaciones sociales históricamente específicas del capitalismo, no rasgos universales de cualquier sociedad humana.

El "capital", para Marx, no es simplemente una suma de dinero o una máquina: una máquina solo funciona como capital cuando está inserta en una relación social particular, en la que unos poseen los medios de producción y otros deben vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Esa relación no existió siempre. Marx dedica buena parte de su obra a estudiar cómo se formó históricamente (ver la 'acumulación originaria de capital', que se retoma en E.3 y E.4), y, por lo tanto, tampoco es necesariamente permanente hacia el futuro. Pensar las categorías económicas como construcciones históricas, y no como leyes naturales, es un desplazamiento profundamente sociológico respecto de buena parte de la economía política clásica.

Marx en sus propias palabras: la condición histórica del capital y el trabajo impago

La tesis anterior puede leerse en el propio texto de *El capital*, en dos pasajes que se complementan.

La condición histórica. El capital «surge tan sólo cuando el poseedor de medios de producción y medios de subsistencia encuentra en el mercado al trabajador libre como vendedor de su fuerza de trabajo, y esta condición histórica entraña una historia universal». No basta con que existan dinero, máquinas o mercancías: hace falta que exista, frente a quien posee los medios de producción, alguien que solo tenga su fuerza de trabajo para vender. Marx precisa en qué sentido es «libre» ese trabajador: dispone de su fuerza de trabajo como mercancía suya y, a la vez, carece de todo lo necesario para ponerla en actividad por su cuenta.

El contenido de la relación. Sobre el plusvalor que se vuelve a convertir en capital, Marx afirma que, desde su origen, «no contiene un solo átomo de valor que no derive de trabajo ajeno impago». La relación entre capitalista y trabajador no es un reparto posterior de lo producido: es una relación en la que se produce un valor que supera al que se paga.

Juntos, los dos pasajes dicen que el capital es una relación histórica (no existió siempre) y que su sustancia es una relación de apropiación de trabajo ajeno.

Cita textual
«Para la transformación del dinero en capital el poseedor de dinero, pues, tiene que encontrar en el mercado de mercancías al obrero libre; libre en el doble sentido de que por una parte dispone, en cuanto hombre libre, de su fuerza de trabajo en cuanto mercancía suya, y de que, por otra parte, carece de otras mercancías para vender, está exento y desprovisto, desembarazado de todas las cosas necesarias para la puesta en actividad de su fuerza de trabajo.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 205

Cita textual
«Surge tan sólo cuando el poseedor de medios de producción y medios de subsistencia encuentra en el mercado al trabajador libre como vendedor de su fuerza de trabajo, y esta condición histórica entraña una historia universal. El capital, por consiguiente, anuncia desde el primer momento una nueva época en el proceso de la producción social.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 207

Cita textual
«Se trata de plusvalor capitalizado. Desde su origen, no contiene un solo átomo de valor que no derive de trabajo ajeno impago.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 716

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