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Módulo 7 · Sección A · Tema 2

La perspectiva sociológica en Adam Smith y David Ricardo

El mismo Adam Smith que escribió sobre la búsqueda del interés propio del panadero, ¿también escribió un libro entero sobre la simpatía y la aprobación social como fundamento de la conducta humana?

El Adam Smith que no aparece en la caricatura del interés propio

Es común escuchar una versión simplificada de Adam Smith: "el interés propio de cada individuo, sin ninguna consideración social, termina beneficiando a todos gracias a la mano invisible del mercado". Esa versión suele apoyarse en una sola frase de "La riqueza de las naciones" (1776) sobre el panadero que no nos da el pan por benevolencia sino por su propio interés.

Lo que esa caricatura deja afuera es que, diecisiete años antes, el mismo Smith había publicado "La teoría de los sentimientos morales" (1759), un libro entero dedicado a explicar cómo la conducta humana está regulada por la simpatía hacia los demás y por el deseo de obtener su aprobación social, no por el cálculo egoísta aislado. Leer solo el segundo libro y no el primero produce una imagen de Smith bastante distinta de la que él mismo construyó.

Adam Smith: la sociabilidad como fundamento, no como excepción

En "La teoría de los sentimientos morales", Smith sostiene que los seres humanos regulan su conducta a través de la simpatía: la capacidad de imaginar cómo se sentiría otra persona en una situación dada, y el deseo de que un "espectador imparcial" (una figura interna que representa el juicio social) apruebe nuestras acciones. Esta necesidad de aprobación social no es una excepción al interés propio: es, para Smith, un componente igual de fundamental de la naturaleza humana.

Además, el propio Smith, en "La riqueza de las naciones", no presenta la división del trabajo como una ganancia sin costos sociales: advierte que un trabajador confinado toda su vida a una tarea extremadamente simple y repetitiva corre el riesgo de volverse mentalmente embotado, y propone la educación pública como una forma de contrarrestar ese efecto. Es decir, el mismo libro que celebra la división del trabajo por su eficiencia también identifica una consecuencia social negativa que requiere una intervención social, la educación, para compensarla.

Síntesis del enfoque
La conducta humana está regulada por la simpatía hacia los demás y por el deseo de merecer la aprobación de un 'espectador imparcial', no únicamente por el cálculo del interés propio.

Adam Smith — La teoría de los sentimientos morales (1759)

David Ricardo: la distribución del producto entre clases sociales

David Ricardo, en "Principios de economía política y tributación" (1817), plantea que el problema central de la economía política no es simplemente cuánto se produce, sino cómo se distribuye ese producto entre tres grandes clases sociales: los terratenientes (que reciben renta por la tierra), los capitalistas (que reciben beneficio por el capital invertido) y los trabajadores (que reciben salario por su trabajo).

Esta forma de plantear el problema económico es, en sí misma, una perspectiva estructural y social: Ricardo no analiza a un individuo aislado maximizando su bienestar, sino las leyes que rigen cómo se reparte el producto social entre grupos definidos por su posición en el proceso productivo, una pregunta que anticipa, en cierto sentido, el análisis de clases que después desarrollaría Marx.

Síntesis del enfoque
El problema principal de la economía política consiste en determinar las leyes que regulan la distribución del producto de la tierra entre las tres clases de la comunidad: los propietarios de la tierra, los dueños del capital y los trabajadores.

David Ricardo — Principios de economía política y tributación (1817)

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