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LabEco › Economía Financiera II › Financiamiento a corto plazo: banco, pagarés y garantías

Módulo 21 · Sección D · Tema 5

D.5 Financiamiento a corto plazo: banco, pagarés y garantías

¿Qué fuentes de financiamiento de corto plazo existen, cuánto cuesta cada una y quién puede usarla?

Un pagaré en la bolsa o un crédito en el banco

El taller necesita Bs 60.000 durante unos meses para capital de trabajo. Su gerente se entera de que empresas bolivianas de todo tamaño se financian en la Bolsa Boliviana de Valores con pagarés bursátiles: a septiembre de 2026 había 22 emisiones vigentes de 15 empresas (811 millones de bolivianos en total), con tasas de 9,50% a 11,50%, casi todas a 360 días y con la mejor calificación de corto plazo (N-1). Parecen tasas atractivas frente al crédito bancario empresarial, que costaba 10,30% efectivo ese mismo mes (ASFI).

¿Puede el taller emitir un pagaré? ¿Qué otras fuentes de financiamiento a corto plazo existen y cuánto cuesta cada una?

12,2 millones

de bolivianos es el monto de la emisión de pagarés bursátiles vigente más pequeña (septiembre de 2026): las emisiones van de ese monto a 98 millones.

Fuente: Bolsa Boliviana de Valores, valores vigentes en bolsa al 30-sep-2026 (captura del 12-oct-2026).

Tres familias de financiamiento a corto plazo

El financiamiento a corto plazo se agrupa en tres familias, según qué respalda la deuda:

- Sin garantía específica: el crédito comercial de los proveedores (D.4), los préstamos bancarios de corto plazo y el papel comercial, un pagaré que emiten directamente las empresas de buen crédito. En Bolivia el equivalente son los pagarés bursátiles, que se negocian en la bolsa.
- Con garantía: la deuda se respalda con activos corrientes, como las cuentas por cobrar (cesión de facturas o factoraje) o los inventarios. Se usa cuando la empresa no logra financiamiento sin garantía.
- Servicios auxiliares: líneas de crédito y sobregiros pactados con el banco.

En la práctica los préstamos bancarios son la fuente más usada, porque están disponibles para empresas de cualquier tamaño, mientras que el papel comercial está reservado a las grandes y bien calificadas. Para muchas empresas, además, el papel comercial es un complemento del crédito bancario y no un sustituto.

Cita textual
«Los préstamos bancarios son más comunes porque están disponibles para compañías de cualquier tamaño; el papel comercial está disponible generalmente para las grandes corporaciones.»

Lawrence J. Gitman y Chad J. Zutter — Principios de administración financiera (12.ª ed.) (2012), p. 589

Cita textual
«Para muchas compañías, el papel comercial es un complemento del crédito del banco.»

James C. Van Horne y John M. Wachowicz — Fundamentos de administración financiera (13.ª ed.) (2010), p. 287

Cuánto cuesta cada una, con datos de 2026

Con las tasas observadas en agosto y septiembre de 2026 y los dos costos calculados en D.4 y más abajo, la "escalera" de costos queda así:

Fuente de financiamiento a corto plazo          Costo anual   Quién puede usarla
Crédito empresarial bancario (ASFI, ago-2026)      10,30%     empresas con acceso al banco
Crédito PYME bancario (ASFI, ago-2026)             11,00%     empresas pequeñas y medianas
Pagarés bursátiles, promedio (BBV, vigentes)       10,36%     empresas con calificación N-1
Microcrédito (ASFI, ago-2026)                      16,72%     microempresas
Factoraje (ejemplo ilustrativo)                    36,1%      quien no tiene otro acceso
Renunciar a un descuento 2/10 neto 30              44,6%      cualquier empresa (costo escondido)

Cuanto menos acceso tiene una empresa a las fuentes baratas, más caro es lo que le queda. Entre el crédito empresarial bancario y los pagarés bursátiles hay una diferencia chica en tasa (en promedio, las emisiones vigentes cuestan 10,36%); la barrera no es el costo sino el tamaño: la emisión más chica vigente es de Bs 12,2 millones y todas llevan calificación de riesgo de corto plazo, que pagan las propias empresas.

Pagaré o banco: un cálculo de umbral

Emitir un pagaré implica costos fijos (estructuración, calificación de riesgo, inscripción y agente colocador). Esos costos no están en las fuentes disponibles; suponga, a modo ilustrativo, un costo fijo F = Bs 100.000. Si el pagaré de mejor calificación rinde 9,50% y el banco cobra 10,30% efectivo, el ahorro de tasa por boliviano financiado a un año es:

Ah = (10,30% - 9,50%) = 0,80%                              (ahorro de tasa por cada boliviano financiado)
M* = F / Ah = 100.000 / 0,008 = 12.500.000                  (monto desde el cual el ahorro de tasa cubre el costo fijo)

Por debajo de M* = Bs 12,5 millones, al taller no le conviene emitir un pagaré aunque la tasa sea menor: el costo fijo se come el ahorro. Es un efecto de escala, y explica por qué las emisiones vigentes van de 12,2 a 98 millones.

Para el taller, sin acceso a la bolsa, el siguiente peldaño es un crédito PYME (11,00%). El financiamiento garantizado entra cuando el banco no presta sin respaldo. Un ejemplo ilustrativo de factoraje: la empresa cede una factura de Bs 40.000 con vencimiento a 30 días y recibe Bs 39.000 (descuento de Bs 1.000):

ip = 1.000 / 39.000 = 2,564%                      (costo por los 30 días)
CE = (1 + 0,02564)^(365/30) - 1 = 36,1%            (costo efectivo anual, con ip = tasa del período)

El factoraje cuesta más de tres veces el crédito bancario, pero tiene una ventaja: el factor toma las decisiones de crédito sobre las cuentas que compra y se queda con ese riesgo. Es una fuente de último recurso o de gestión del cobro, no una de bajo costo.

Cita textual
«Cuando el factoraje se realiza de manera continua, el factor en realidad toma las decisiones de crédito de la compañía porque esto le garantiza la aceptabilidad de las cuentas.»

Lawrence J. Gitman y Chad J. Zutter — Principios de administración financiera (12.ª ed.) (2012), p. 599

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