LabEco › Economía Política I › Reproducción simple
Módulo 20 · Sección H · Tema 2
H.2 Reproducción simple
¿Qué queda, al cabo de unos años, del capital con el que se empezó a producir?
El colono, la parcela y la hacienda: quién adelanta el fondo de trabajo
En una hacienda boliviana del siglo XIX, el colono trabajaba varios días por semana para el patrón y el resto en su parcela, con la que se mantenía (Historia Económica de Bolivia, A.1). El fondo de trabajo con que vivía el colono lo producía él mismo, en su propia tierra. Cuando la Ley de Exvinculación de 1874 abrió el camino a la expansión de las haciendas a costa de las tierras de las comunidades, la situación de muchas familias cambió (Historia Económica de Bolivia, B.2).
Marx usa un ejemplo casi idéntico para mostrar cómo el fondo de subsistencia de quien trabaja puede aparecer bajo dos formas muy distintas: como algo que el trabajador produce y reproduce por sí mismo, o como algo que le adelanta el capitalista. Este tema estudia qué pasa cuando el proceso de producción capitalista se repite periódicamente en la misma escala.
Todo proceso de producción es, a la vez, un proceso de reproducción
Cualquiera que sea la forma social del proceso de producción, es necesario que éste sea continuo, que recorra periódicamente las mismas fases. Del mismo modo que una sociedad no puede dejar de consumir, tampoco puede dejar de producir. Por tanto, todo proceso social de producción es al propio tiempo proceso de reproducción.
Las condiciones de la producción son, a la vez, las de la reproducción. Ninguna sociedad puede producir continuamente sin reconvertir una parte de sus productos en medios de producción o elementos de la nueva producción. En igualdad de condiciones, solo puede mantener su riqueza a la misma escala si los medios de producción consumidos durante un año se reemplazan *in natura* por una cantidad igual de ejemplares nuevos, separados de la masa anual de productos e incorporados de nuevo al proceso de producción. Por eso una parte del producto anual pertenece a la producción y está destinada desde un principio al consumo productivo.
Si la producción reviste una forma capitalista, no menos la reproducción. En el modo de producción capitalista, así como el proceso de trabajo aparece solo como medio para el proceso de valorización, la reproducción solo aparece como medio de reproducir como capital el valor adelantado, es decir, como valor que se valoriza a sí mismo. Por eso la "máscara económica" que caracteriza al capitalista solo se adhiere a un hombre porque su dinero funciona continuamente como capital.
«Por tanto, considerado desde el punto de vista de una interdependencia continua y del flujo constante de su renovación, todo proceso social de producción es al propio tiempo proceso de reproducción.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 695
«Si la producción reviste una forma capitalista, no menos la reproducción.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 696
Reproducción simple: el plusvalor como rédito que se consume
Si una suma de dinero se adelanta como capital y produce un plusvalor, para seguir siendo capital esa operación debe repetirse en el período siguiente. Con el ejemplo de Marx, £ 100 adelantadas que producen un plusvalor de £ 20: el capitalista repetirá la operación el año siguiente y en los sucesivos. En cuanto incremento periódico del valor de capital o fruto periódico del capital que se procesa, el plusvalor asume la forma de un rédito devengado por el capital.
Si ese rédito solo le sirve al capitalista como fondo de consumo, es decir, lo gasta tan periódicamente como lo obtiene, y las demás condiciones se mantienen iguales, se verifica una reproducción simple: la reiteración del proceso de producción en la misma escala. Es decir, el capital no crece: cada período empieza con el mismo valor de capital con que empezó el anterior, y el plusvalor entero se consume.
Esa mera repetición, sin embargo, imprime al proceso características nuevas o, más bien, disuelve las características aparentes que ostentaba cuando se lo consideraba aisladamente. Hay cuatro de ellas, que conviene recorrer.
«En cuanto incremento periódico del valor de capital o fruto periódico del capital que se procesa, el plusvalor asume la forma de un rédito devengado por el capital.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 696
«Si al capitalista este rédito sólo le sirve como fondo de consumo o lo gasta tan periódicamente como lo obtiene, se verifica, siempre que las demás condiciones se mantengan iguales, una reproducción simple.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 696
Primera característica: el salario se paga con el trabajo anterior del propio obrero
Aislado, el pago del salario parece un adelanto del capitalista: éste compra la fuerza de trabajo y la paga cuando el obrero termina de trabajar. Pero visto como proceso continuo, aparece otra cosa. Al obrero solo se le paga después de que su fuerza de trabajo ha actuado y ha realizado en mercancías tanto su propio valor como el plusvalor. El obrero ha producido, pues, el plusvalor —que por ahora solo consideramos como fondo de consumo del capitalista— y asimismo el fondo mismo con que se le paga, el capital variable, antes de que éste retorne a él bajo la forma del salario.
Marx lo dice con claridad: es con su trabajo de la semana anterior o del último semestre con lo que se paga su trabajo de hoy o del semestre venidero. La ilusión generada por la forma dineraria se desvanece de inmediato no bien se toma en consideración no al capitalista individual y al obrero individual sino a la clase capitalista y la clase obrera. La clase capitalista entrega constantemente a la clase obrera, bajo forma dineraria, asignados sobre una parte del producto creado por esta última clase y apropiado por la primera. Y la clase obrera los devuelve constantemente a la clase capitalista, obteniendo así la parte que le corresponde de su propio producto. La forma mercantil del producto y la forma dineraria de la mercancía disfrazan la transacción.
De ahí que el capital variable no sea más que una forma histórica particular bajo la que se manifiesta el fondo de medios de subsistencia o fondo de trabajo que el trabajador requiere para su autoconservación y reproducción, y que en todos los sistemas de producción social tiene que producir y reproducir él mismo. Solo en la forma capitalista, ese fondo se le aleja constantemente bajo la forma de capital, y vuelve a él bajo la forma de medios de pago.
El ejemplo del propio Marx: un campesino sujeto a prestaciones serviles trabaja 3 días de la semana en su propio terreno y 3 para el señor. Reproduce constantemente su propio fondo de trabajo, que nunca reviste la forma de medios de pago adelantados por un tercero. Si mañana el señor se apropia de la tierra, de las bestias de labor, de las semillas, en suma, de los medios de producción del campesino, éste tendrá que vender su fuerza de trabajo al señor: trabajará 6 días por semana, 3 para sí mismo y 3 para el ex señor feudal, convertido ahora en patrón de asalariados. Su trabajo es el mismo; lo que cambió es la forma social bajo la que se adelanta el fondo de trabajo.
«El obrero, pues, ha producido el plusvalor —que por el momento sólo consideramos como fondo de consumo del capitalista— y asimismo el fondo mismo con el que se le paga, el capital variable, antes que éste revierta a él bajo la forma del salario.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), pp. 696-697
«La ilusión generada por la forma dineraria se desvanece de inmediato, no bien tomamos en consideración no al capitalista individual y al obrero individual sino a la clase capitalista y a la clase obrera.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 697
«El capital variable, pues, no es más que una forma histórica particular bajo la que se manifiesta el fondo de medios de subsistencia o fondo de trabajo que el trabajador requiere para su autoconservación y reproducción.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 697
Segunda característica: a la larga, todo capital es plusvalor capitalizado — paso a paso
Hay que dejar de lado, por ahora, la pregunta de cómo el capitalista obtuvo su capital inicial (se verá en H.5). Supóngase que ese capital proviene de su propio trabajo o del de sus antepasados. Aun así, la mera continuidad del proceso capitalista de producción, o la reproducción simple, opera otros cambios notables que afectan no solo al capital variable sino al capital en su conjunto.
Con el ejemplo de Marx: un capital de £ 1.000 produce un plusvalor anual de £ 200, y ese plusvalor se consume por completo cada año.
Paso 1: c = 200 (el plusvalor consumido en 1 año, en £) Paso 2: 5 × c = 5 × 200 = 1.000 (el plusvalor consumido en 5 años, en £) Paso 3: 1.000 = K (la suma consumida iguala al capital adelantado K en un principio)
Es decir, tras una repetición quinquenal del proceso, la suma del plusvalor consumido es igual al valor de capital adelantado originalmente. Si solo se consumiera la mitad del plusvalor (100 por año), el resultado sería el mismo tras una repetición decenal, porque 10 × 100 = 1.000. En términos generales:
n = K ÷ c (con K el capital adelantado, c el plusvalor consumido por año y n el número de años)
El valor de capital adelantado, dividido por el plusvalor consumido anualmente, da el número de años luego de cuyo transcurso el capital adelantado en un primer momento ha sido consumido por el capitalista y, por tanto, ha desaparecido.
Lo que el capitalista posee después de ese lapso es un capital de igual valor, pero cuya totalidad proviene de trabajo ajeno no pagado. Marx lo dice sin rodeos: *ni un solo átomo de valor perteneciente a su antiguo capital sigue existiendo.* Prescindiendo por entero de toda acumulación, la mera continuidad del proceso de producción, o la reproducción simple, transforma necesariamente todo capital en capital acumulado o plusvalor capitalizado.
«El valor de capital adelantado, dividido por el plusvalor consumido anualmente, da el número de años, o el número de períodos de reproducción, luego de cuyo transcurso el capital adelantado en un primer momento ha sido consumido por el capitalista y por tanto ha desaparecido.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 699
«Ni un solo átomo de valor perteneciente a su antiguo capital sigue existiendo.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 700
«Prescindiendo por entero de toda acumulación, pues, la mera continuidad del proceso de producción, o la reproducción simple, al cabo de un período más breve o más dilatado transforma necesariamente todo capital en capital acumulado o plusvalor capitalizado.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 700
Tercera característica: el obrero sale del proceso tal como entró — y la relación capitalista se reproduce
El proceso capitalista de producción tiene otro resultado fundamental, que se ve cuando se lo mira como proceso continuo.
Lo que había al principio es el supuesto de todo el proceso: una separación o escisión entre el producto del trabajo y el trabajo mismo, entre las condiciones objetivas del trabajo y la fuerza de trabajo subjetiva. Era el fundamento efectivamente dado del proceso capitalista de producción.
La mera continuidad lo reproduce y lo perpetúa. El obrero sale del proceso de producción, constantemente, tal como entró en él: como fuente personal de riqueza, pero despojado de todos los medios para hacer efectiva esa riqueza. Como antes de ingresar al proceso su trabajo ya se ha convertido en ajeno, apropiado por el capitalista y incorporado al capital, ese trabajo se objetiva constantemente, durante el proceso, en producto ajeno. Y como el proceso de producción es, al mismo tiempo, proceso de consumo de la fuerza de trabajo por el capitalista, el producto del obrero no solo se transforma continuamente en mercancía, sino además en capital: valor que succiona la fuerza creadora de valor, medios de subsistencia que compran personas, medios de producción que emplean a los productores.
De ahí la conclusión: el obrero mismo produce constantemente la riqueza objetiva como capital, como poder que le es ajeno, que lo domina y lo explota, y el capitalista produce constantemente la fuerza de trabajo como fuente subjetiva de riqueza, separada de sus propios medios de objetivación y efectivización. Esta constante reproducción o perpetuación del obrero es la condición sine qua non de la producción capitalista.
El mismo proceso, entonces, reproduce las condiciones de explotación del obrero: lo obliga, de manera constante, a vender su fuerza de trabajo para vivir y permite al capitalista comprarla para enriquecerse. Ya no es una casualidad que el capitalista y el obrero se enfrenten en el mercado como comprador y vendedor: es el doble recurso del propio proceso lo que incesantemente vuelve a arrojar al uno en el mercado, como vendedor de su fuerza de trabajo, y transforma siempre su propio producto en el medio de compra del otro.
El esclavo romano estaba sujeto por cadenas a su propietario; el asalariado lo está por hilos invisibles. El cambio constante de patrón individual y la *fictio juris* del contrato mantienen en pie la apariencia de que el asalariado es independiente.
«El obrero mismo, por consiguiente, produce constantemente la riqueza objetiva como capital, como poder que le es ajeno, que lo domina y lo explota.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 701
«El proceso capitalista de producción, pues, reproduce por su propio desenvolvimiento la escisión entre fuerza de trabajo y condiciones de trabajo. Reproduce y perpetúa, con ello, las condiciones de explotación del obrero.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 711
«El esclavo romano estaba sujeto por cadenas a su propietario; el asalariado lo está por hilos invisibles.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 706
Cuarta característica: el consumo individual del obrero, un momento de la reproducción del capital
El proceso de trabajo implica dos consumos distintos, que se estudiaron en E.1: el consumo productivo (de los medios de producción) y el consumo individual (de los medios de subsistencia). Visto en su continuidad, el segundo adquiere un significado nuevo.
Dos consumos que difieren esencialmente. En el consumo productivo el obrero pertenece como fuerza de trabajo al capital y está incorporado al proceso de producción; en el consumo individual se pertenece a sí mismo y ejecuta actos vitales al margen del proceso de producción. El resultado de uno es la vida del capitalista; el del otro, la vida del obrero mismo.
Pero el consumo individual es también un momento de la reproducción del capital. Con los medios de subsistencia que compra con su salario, el obrero reproduce su fuerza de trabajo: sus músculos, nervios, huesos, cerebro, y engendra nuevos obreros. Dentro de los límites de lo absolutamente necesario, el consumo individual de la clase obrera es la operación por la cual los medios de subsistencia enajenados por el capital a cambio de fuerza de trabajo se reconvierten en fuerza de trabajo nuevamente explotable por el capital. Es la producción y reproducción del medio de producción más necesario para el capitalista: el obrero mismo. De ahí que, desde el punto de vista social, la clase obrera, también cuando está fuera del proceso laboral directo, sea un accesorio del capital, a igual título que el instrumento inanimado de trabajo.
El obrero y el economista. El capitalista y su ideólogo solo consideran productiva la parte del consumo individual del obrero que se requiere para perpetuar a la clase obrera; lo demás es consumo improductivo. Marx dice lo contrario: el consumo individual del obrero es improductivo para él mismo, puesto que únicamente reproduce al individuo lleno de necesidades; es productivo para el capitalista y el Estado, puesto que es producción de la fuerza que produce la riqueza ajena.
El capitalista, por su parte, puede dejar confiadamente el desempeño de la tarea de conservación y reproducción de los obreros a los instintos de conservación y de procreación de éstos. Solo vela por que, en lo posible, el consumo individual de los obreros se reduzca a lo necesario.
«El consumo individual y el productivo del obrero difieren esencialmente. En el uno, el obrero pertenece como fuerza de trabajo al capital y está incorporado al proceso de producción; en el otro, se pertenece a sí mismo y ejecuta actos vitales individuales al margen del proceso de producción.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 702
«En efecto: el consumo individual del obrero es improductivo para él mismo, puesto que únicamente reproduce al individuo lleno de necesidades; es productivo para el capitalista y el estado, puesto que es producción de la fuerza que produce la riqueza ajena.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 705
Preguntas para pensar
- Un colono de hacienda trabajaba 3 días para sí y 3 para el patrón. Si el patrón le quita la parcela y lo contrata como jornalero, ¿qué cambió y qué sigue igual en términos de trabajo necesario y de plustrabajo?
- Si, tras varios años de reproducción simple, todo el capital es plusvalor capitalizado, ¿qué argumento queda para decir que el capital es fruto del esfuerzo o del ahorro de su propietario original?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- Capital de origen propio y capital de trabajo ajeno, año tras año
- Cuántos años dura el capital original, según el consumo anual
- Las características de la reproducción simple
- Reproducción simple, con números
- Reproducción simple
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.