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LabEco › Economía Política I › El concepto de plusvalor relativo y el plusvalor extraordinario

Módulo 20 · Sección F · Tema 1

F.1 El concepto de plusvalor relativo y el plusvalor extraordinario

¿Cómo aumenta el capital el tiempo excedente sin añadir una sola hora a la jornada?

Cuando la jornada ya no se puede alargar, el tiempo se reparte de otra manera

Después de las leyes sobre la duración de la jornada, la de ocho horas, la de diez, la de doce, el capital se encuentra con un límite: no puede seguir alargando el día. Sin embargo, la presión por obtener más plusvalor continúa. En Bolivia, el Salario Mínimo Nacional de 2025 se fijó en Bs 2.750 (Macroeconomía II, A.1) y cada ajuste se discute frente a lo que cuesta vivir; en el fondo, esa discusión es una discusión sobre cuánto del día de trabajo corresponde a reponer el salario y cuánto queda para el capital.

Si la jornada es la misma y el tiempo excedente aumenta, solo queda una posibilidad: que el tiempo necesario disminuya. Eso exige que producir el salario cueste menos trabajo, es decir, que la comida, la ropa y la vivienda de quien trabaja se produzcan con menos tiempo social. De ahí sale una conclusión que sorprende: para que un capitalista aumente su plusvalor sin alargar la jornada, la sociedad entera tiene que producir de otra manera.

La pregunta, planteada con números: la jornada está dada

Hasta aquí, el tiempo de trabajo necesario se trató como una magnitud constante, y lo que variaba era el tiempo excedente. Ahora se invierte el supuesto: la jornada está dada (en el ejemplo de Marx, 12 horas), y también su división inicial: 10 horas de trabajo necesario y 2 horas de plustrabajo.

J = 12          (la jornada, en horas)
TTN = 10          (el tiempo necesario inicial, en horas)
TTE = 2          (el tiempo excedente inicial, en horas)
Tasa: TTE ÷ TTN = 2 ÷ 10 = 0,20          (es decir, 20%)

¿Cómo aumentar el plusvalor sin alargar la jornada? La única posibilidad es desplazar el punto de división dentro del día: si el tiempo necesario baja de 10 a 9 horas, el excedente sube de 2 a 3.

TTN = 9          (el tiempo necesario nuevo, en horas)
TTE = 12 − 9 = 3          (el tiempo excedente nuevo, en horas)
Tasa: TTE ÷ TTN = 3 ÷ 9 = 0,333          (es decir, 33,3%)

El plustrabajo aumentó una hora y la jornada sigue en 12 horas. Para eso, el tiempo necesario tiene que bajar, y el tiempo necesario es el que corresponde al valor de la fuerza de trabajo. Marx descarta la salida fácil de pagar al obrero por debajo de su valor: aquí se supone que la fuerza de trabajo se paga a su valor pleno, así que lo que tiene que bajar es el valor mismo de la fuerza de trabajo.

Cita textual
«¿cómo se puede aumentar la producción de plusvalor, esto es, el plustrabajo, sin ninguna prolongación ulterior o independientemente de toda prolongación ulterior de a c?»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 379

Cita textual
«Pero la magnitud del plustrabajo se obtiene sustrayendo de la jornada laboral total el tiempo de trabajo necesario.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 381

Qué debe cambiar para que baje el valor de la fuerza de trabajo

Para abatir el valor de la fuerza de trabajo hay que aumentar la fuerza productiva del trabajo, y eso significa que una cantidad menor de trabajo produzca una cantidad mayor de valores de uso. No basta con que el capital se apodere del proceso de trabajo tal como lo encuentra y prolongue su duración: tiene que revolucionar las condiciones técnicas y sociales del proceso de trabajo y, por tanto, el modo de producción mismo.

¿En qué ramas debe aumentar la productividad? No en todas:

En las ramas que producen medios de subsistencia imprescindibles (alimentos, vestido, vivienda y lo demás que forma parte del consumo habitual del obrero), porque su abaratamiento reduce directamente el valor de la fuerza de trabajo.

En las ramas que producen los medios de producción de aquellas (la maquinaria, las materias primas, las herramientas con que se producen los alimentos y la ropa), porque el valor de una mercancía incluye el trabajo contenido en sus medios de producción.

En cambio, en las ramas que no suministran medios de subsistencia ni medios para elaborarlos, el aumento de productividad no afecta el valor de la fuerza de trabajo. Además, el abaratamiento de una sola mercancía solo reduce el valor de la fuerza de trabajo en la proporción en que esa mercancía entra en el consumo del obrero: las camisas son un medio de subsistencia, pero solo uno entre muchos.

Como esas ramas abarcan casi la totalidad de la economía, cambiar el proceso de trabajo en ellas es casi cambiar el modo de producción. No se puede cambiar el modo de producción en una sola rama. Por eso, en el modo en que se obtiene, el plusvalor relativo no depende de un capitalista individual: implica a la sociedad en su conjunto, y a su vez se llama relativo porque surge de una reducción del tiempo necesario y de un cambio en la proporción entre las dos partes de la jornada.

Cita textual
«Para aumentar la fuerza productiva del trabajo, abatir el valor de la fuerza de trabajo por medio del aumento de la fuerza productiva del trabajo y abreviar así la parte de la jornada laboral necesaria para la reproducción de dicho valor, el capital tiene que revolucionar las condiciones técnicas y sociales del proceso de trabajo, y por tanto el modo de producción mismo.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), pp. 382-383

Cita textual
«Para abatir el valor de la fuerza de trabajo, el acrecentamiento de la fuerza productiva tiene que hacer presa en los ramos industriales cuyos productos determinan el valor de la fuerza de trabajo, y que por tanto pertenecen al ámbito de los medios de subsistencia habituales o pueden sustituirlos.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 383

El incentivo individual: el plusvalor extraordinario, paso a paso

El capitalista individual no persigue "abaratar a la clase obrera": persigue abaratar su mercancía para venderla más que los demás. El camino hacia el plusvalor relativo pasa por ese incentivo. Se ve con el ejemplo del taller de mesas del tema E.2.

Situación inicial. Un capitalista produce 10.000 mesas por semana con 200 obreros. Capital constante, 880.000 UD; capital variable, 200.000 UD; capital adelantado, 1.080.000 UD. El valor social de una mesa es VS = 128 UD.

El cambio. El capitalista modifica su proceso de trabajo (cambio tecnológico o de organización) y duplica la productividad de sus obreros, con los mismos 200 obreros y la misma semana de 40 horas.

Paso 1: Q = 2 × 10.000 = 20.000          (mesas producidas)
Paso 2: c = 2 × 20.000 × 40 + 400 × 400 = 1.760.000          (capital constante, en UD)
Paso 3: v = 200 × 1.000 = 200.000          (capital variable, sin cambios, en UD)
Paso 4: D = c + v = 1.960.000          (capital adelantado, en UD)

Si vendiera a valor social, el producto valdría:

Paso 5: W = VS × Q = 128 × 20.000 = 2.560.000          (valor del producto, en UD)
Paso 6: W = Vc + Vn = 1.760.000 + 800.000          (valor conservado y valor nuevo)

El valor nuevo es de 800.000 UD. De ellas, 200.000 reponen el valor de la fuerza de trabajo, y el plusvalor total es de 600.000 UD. El plusvalor normal (el de la situación inicial) es de 200.000 UD; el plusvalor extraordinario es de 400.000 UD, el excedente por encima del normal.

El valor individual. Lo que a este capitalista le cuesta producir una mesa, en valor, es:

Paso 7: VI = (Vc + Pe) ÷ Q = (1.760.000 + 400.000) ÷ 20.000 = 108          (con Pe el plusvalor extraordinario, en UD por mesa)

Como el valor individual (108) queda por debajo del valor social (128), puede vender más barato que los demás y aun así quedarse con un excedente.

Cita textual
«El valor real de una mercancía, sin embargo, no es su valor individual, sino su valor social, esto es, no se mide por el tiempo de trabajo que insume efectivamente al productor en cada caso individual, sino por el tiempo de trabajo requerido socialmente para su producción.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 385

Competir por mercado: el precio de venta entre el valor individual y el social

El capitalista quiere más: quiere desplazar a la competencia y quitarle mercado. Para eso tiene que vender por debajo del valor social. Hay una condición: su precio de venta VV debe cumplir

VI < VV < VS          (108 < VV < 128)

Si VV es mayor que VI, sigue obteniendo un excedente; si VV es menor que VS, sus mesas son más baratas que las de los demás. Supón que decide vender a VV = 118:

Paso 1: W = VV × Q = 118 × 20.000 = 2.360.000          (valor de venta del producto, en UD)
Paso 2: W = Vc + Vn = 1.760.000 + 600.000          (valor conservado y valor nuevo)
Paso 3: Pt = 600.000 − 200.000 = 400.000          (el plusvalor total, en UD)
Paso 4: Pe = 400.000 − 200.000 = 200.000          (el plusvalor extraordinario, en UD)

Al vender a 118, queda con un plusvalor extraordinario de 200.000 UD (la diferencia de 10 UD entre 118 y 108, por 20.000 mesas), y gana mercado frente a los demás.

La competencia generaliza el cambio. Los demás capitalistas, para no desaparecer, tienen que introducir el mismo cambio en sus procesos de trabajo. Cuando eso ocurre, el nuevo valor social pasa a ser 108, que es el valor individual del primero. Entonces todos obtienen solo el plusvalor normal, y el que tenía plusvalor extraordinario también queda con solo el normal. El plusvalor extraordinario es transitorio: desaparece cuando se generaliza el método nuevo.

Cita textual
«Pero por otra parte, aquel plusvalor extraordinario desaparece no bien se generaliza el nuevo modo de producción y se extingue, con ello, la diferencia entre el valor individual de la mercancía producida a más bajo costo y su valor social.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 387

Cita textual
«La misma ley de la determinación del valor por el tiempo de trabajo, que para el capitalista que emplea el método nuevo se manifiesta en que tiene que vender su mercancía por debajo de su valor social, impele a sus rivales, actuando como ley coactiva de la competencia, a introducir el nuevo modo de producción.»

Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 387

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