LabEco › Economía Política I › Plusvalor absoluto y subsunción formal del trabajo al capital
Módulo 20 · Sección E · Tema 7
E.7 Plusvalor absoluto y subsunción formal del trabajo al capital
¿Qué hace el capital cuando solo puede alargar la jornada y no cambiar la manera de producir?
San Lunes, fiestas y adelantos: el problema de conseguir más tiempo de trabajo
En las minas bolivianas del siglo XIX, los empresarios se quejaban de que los obreros no se presentaban al trabajo los lunes (el llamado *San Lunes*), y de que los días de fiesta vaciaban las minas (Historia Económica de Bolivia, B.1). Para asegurar la presencia de los trabajadores, recurrían a la *alanoca*: un adelanto de dinero o mercadería a cambio del compromiso de trabajar. El mecanismo era fácil de burlar.
El problema de los empresarios era, en el fondo, de tiempo: conseguir que el trabajo disponible se prolongara por más horas y más días con la misma técnica de siempre, la misma barreta, el mismo saber de los mineros. Una vía directa de obtener más del trabajo contratado era lograr que se trabajara más tiempo. Ese es el contexto de lo que este tema llama plusvalor absoluto.
Plusvalor absoluto: extender la jornada con el tiempo necesario constante
En todo el análisis anterior se supuso que el tiempo de trabajo necesario (TTN) es constante: la jornada se divide en TTN y TTE, y lo que varía es el tiempo excedente. Al extenderse la jornada, el TTE aumenta y con él la tasa de plusvalor.
TTN | TTE TTN | TTE más largo TTN | TTE todavía más largo
Así se obtiene el plusvalor absoluto: el que se produce mediante la prolongación de la jornada de trabajo. Con un tiempo necesario de 6 horas, las tasas crecen con la jornada:
Jornada de 7 horas: p/v = 1 ÷ 6 = 16,7% Jornada de 9 horas: p/v = 3 ÷ 6 = 50% Jornada de 12 horas: p/v = 6 ÷ 6 = 100% Jornada de 18 horas: p/v = 12 ÷ 6 = 200%
Es la forma de producir plusvalor ligada al inicio del capitalismo: el capital se apropia de la manera de producir tal como la encuentra y se limita a alargar la jornada. Su único límite está en los límites de la jornada vistos antes, y en la fuerza de los trabajadores.
«Denomino plusvalor absoluto al producido mediante la prolongación de la jornada laboral; por el contrario, al que surge de la reducción del tiempo de trabajo necesario y del consiguiente cambio en la proporción de magnitud que media entre ambas partes componentes de la jornada laboral, lo denomino plusvalor relativo.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 383
La base técnica y la subsunción formal
Hay una pregunta previa: ¿sobre qué se apoya el capital cuando empieza? Se apoya sobre la base técnica que encuentra: la producción artesanal, la producción campesina, las haciendas. El capital se inicia sobre esa base y no la cambia: se apodera de ella tal como está. Lo único que hace es extender la jornada de trabajo. Por eso solamente puede producir plusvalor absoluto.
Recordando que el proceso de producción capitalista es, a la vez, proceso de trabajo y proceso de valorización, cuando se habla de base técnica se habla del proceso de trabajo: la herramienta, el saber hacer, la manera de producir.
En esa situación aparece una relación particular entre el obrero y el capital, la subsunción formal del trabajo al capital:
Formalmente el trabajo está subsumido al capital: el obrero trabaja bajo el mando del capitalista y el producto no es suyo.
Pero, materialmente, el obrero sigue controlando el proceso de trabajo: como la base técnica no cambió, el modo de trabajar, el saber del oficio y el ritmo del trabajo siguen siendo, en buena medida, los del obrero.
Esa distancia ayuda a entender los problemas de los empresarios mineros del comienzo: podían ordenar que se trabajara, pero no controlaban el ritmo ni la asistencia del trabajador, que seguía siendo dueño de su oficio.
Marx señala, al comienzo de la sección siguiente, lo que no alcanza con esta forma: el capital no logra aumentar la fuerza productiva del trabajo si se limita a apoderarse del proceso de trabajo en su figura históricamente tradicional y a prolongar su duración. Para eso tiene que revolucionar las condiciones técnicas y sociales del proceso de trabajo, y por tanto el modo de producción mismo.
«Por consiguiente, mientras que en el caso de la producción de plusvalor bajo la forma considerada hasta aquí habíamos supuesto que el modo de producción estaba dado, ahora, para la producción de plusvalor mediante la transformación de trabajo necesario en plustrabajo, de ningún modo basta que el capital se apodere del proceso de trabajo en su figura históricamente tradicional o establecida y se limite a prolongar su duración.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2009), p. 382
Preguntas para pensar
- Si el capital solo puede obtener más plusvalor alargando la jornada, y la jornada tiene un límite, ¿qué otro camino le queda para aumentar la tasa de plusvalor? Esa es la pregunta de la Sección F.
- Piensa en un taller de tu ciudad donde se trabaja con las mismas técnicas de siempre pero bajo las órdenes de un dueño. ¿Quién controla el ritmo del trabajo: el dueño o quienes trabajan?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- La tasa de plusvalor al alargar la jornada
- Plusvalor absoluto: rasgos y límites
- Plusvalor absoluto y subsunción formal
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.