LabEco › Economía Política I › El proceso de trabajo y sus elementos
Módulo 20 · Sección E · Tema 1
E.1 El proceso de trabajo y sus elementos
¿Qué hace el trabajo, en cualquier sociedad, para que de la naturaleza salga algo útil?
Una misma mina, dos maneras de trabajarla
De noche, un kajcha entra a una galería abandonada del Cerro Rico de Potosí, arranca mineral con su propia barreta, lo lleva a un pequeño molino (un *trapiche*) y lo vende por su cuenta (Historia Económica de Bolivia, B.1). A pocos metros, una empresa minera contrata personal para extraer mineral de la misma montaña, con herramientas parecidas.
En ambos casos hay una montaña de la que se saca algo, herramientas que median entre quien trabaja y el mineral, y personas que gastan energía para transformar lo que la naturaleza ofrece. En ambos casos, además, se produce un valor de uso: un mineral que sirve para algo. Sin embargo, la situación de quien trabaja es muy distinta: el kajcha decide cómo trabajar y se queda con lo que saca; el contratado trabaja bajo las órdenes de otro y lo que extrae pertenece a otro.
Para entender qué cambia, primero hay que separar lo que tiene en común todo trabajo, en cualquier sociedad, de lo que añade la forma social en que se realiza. Eso es el proceso de trabajo en su naturaleza general.
El trabajo como proceso entre el ser humano y la naturaleza
Para empezar, el proceso de trabajo se estudia en su naturaleza general, es decir, prescindiendo de la forma social determinada que asuma. El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el ser humano y la naturaleza, en el cual la persona media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza. Se enfrenta a la materia natural como un poder natural más: pone en movimiento sus brazos, piernas, cabeza y manos para apropiarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma útil para su propia vida. Al actuar sobre la naturaleza exterior y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza y desarrolla las potencias que dormitaban en ella.
El trabajo que interesa es el trabajo humano, que ya ha superado el nivel instintivo o animal. Lo distinguen dos momentos:
La concepción: la persona idea, en su mente, qué producto obtendrá y cómo.
La ejecución: una vez trazado el objetivo, genera los modos de lograrlo y produce lo que concibió.
Eso explica la célebre comparación: una araña ejecuta operaciones que recuerdan a las de un tejedor, y una abeja avergüenza con la construcción de sus celdillas a más de un maestro albañil; pero lo que distingue al peor albañil de la mejor abeja es que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla. Al terminar el proceso resulta algo que ya existía, idealmente, en la imaginación de quien trabajó.
«El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 215
«Pero lo que distingue ventajosamente al peor maestro albañil de la mejor abeja es que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla en la cera.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 216
«Los elementos simples del proceso laboral son la actividad orientada a un fin —o sea el trabajo mismo—, su objeto y sus medios.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 216
El objeto de trabajo: materia bruta y materia prima
El objeto de trabajo es aquello que se transforma en producto. Hay que distinguir dos casos.
Materia bruta. Es el objeto general del trabajo: la naturaleza misma, antes de que el trabajo la haya tocado (la tierra y el agua en estado originario, el pez en el agua, el árbol del bosque natural, el mineral aún en la veta). La materia bruta no tiene valor, porque es producto de la naturaleza y no del trabajo humano.
Materia prima. Cuando el objeto ya pasó por el filtro de un trabajo anterior —el mineral ya desprendido de la veta, la madera ya derribada y convertida en tronco o en tablas—, se lo llama materia prima. Adquiere valor porque es resultado del trabajo humano. Toda materia prima es objeto de trabajo, pero no todo objeto de trabajo es materia prima.
La materia prima se subdivide en:
Materia prima primordial: la sustancia del producto (la madera de un mueble, la tela de una prenda).
Materia prima auxiliar: la que se consume junto con el medio de trabajo o se adhiere a la materia prima primordial, o ayuda al proceso (la gasolina que consume una volqueta, el tinte con el que se colorea una tela, la energía eléctrica que ilumina una fábrica).
«Toda materia prima es objeto de trabajo, pero no todo objeto de trabajo es materia prima.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 217
El medio de trabajo y el trabajo productivo
El medio de trabajo es una cosa o un conjunto de cosas que quien trabaja interpone entre sí y el objeto de trabajo, y que le sirve como vehículo de su acción sobre ese objeto. Quien trabaja se vale de las propiedades mecánicas, físicas y químicas de las cosas para hacerlas operar sobre otras cosas conforme a su objetivo (el hacha sobre el árbol, la sierra sobre la tabla). Los medios de trabajo pueden ser:
Específicos: herramientas y máquinas que actúan directamente sobre el objeto de trabajo.
Generales: no intervienen directamente en el proceso, pero sin ellos éste solo puede realizarse de manera imperfecta: los canales de riego, los caminos, las represas, los aeropuertos, los puertos, los locales en que se trabaja.
El uso y la creación de medios de trabajo caracterizan al proceso específicamente humano. Por eso lo que diferencia unas épocas de otras no es qué se hace, sino cómo y con qué medios de trabajo se hace: los medios de trabajo indican el desarrollo alcanzado por la fuerza de trabajo y las relaciones sociales bajo las cuales se trabaja.
Cuando se considera el proceso global desde su resultado, el producto, tanto el objeto como el medio de trabajo se manifiestan como medios de producción, y el trabajo mismo como trabajo productivo. Los medios de producción son la condición objetiva del proceso de trabajo; el trabajo productivo, su condición subjetiva.
«El medio de trabajo es una cosa o conjunto de cosas que el trabajador interpone entre él y el objeto de trabajo y que le sirve como vehículo de su acción sobre dicho objeto.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 217
«Lo que diferencia unas épocas de otras no es lo que se hace, sino cómo, con qué medios de trabajo se hace.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 218
«[...] tanto el medio de trabajo como el objeto de trabajo se pondrán de manifiesto como medios de producción, y el trabajo mismo como trabajo productivo.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 219
Consumo productivo y consumo individual
En el proceso de trabajo hay dos clases de consumo, que no deben confundirse.
Consumo productivo. El trabajo consume sus elementos materiales (el objeto y los medios): los devora, los destruye al usarlos, para producir. Es un proceso de consumo, pero su resultado es un producto.
Consumo individual. La persona consume medios de subsistencia (alimentos, vestido, vivienda) para reproducirse como ser humano. Su resultado es el ser humano mismo, el consumidor.
El producto del consumo productivo es distinto de quien lo consume; el producto del consumo individual es el propio consumidor. Una parte de los productos vuelve al proceso de trabajo como medios de producción; otra, los medios de subsistencia, no vuelve a él: se destina a satisfacer necesidades humanas por la vía del consumo individual.
Cuando una máquina o una herramienta no se usa, se oxida y se pudre; es el trabajo vivo el que debe apoderarse de esas cosas, despertarlas del mundo de los muertos y convertirlas de valores de uso potenciales en valores de uso efectivos.
«Ese consumo productivo se distingue, pues, del consumo individual en que el último consume los productos en cuanto medios de subsistencia del individuo vivo, y el primero en cuanto medios de subsistencia del trabajo, de la fuerza de trabajo de ese individuo puesta en acción.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), pp. 222-223
El proceso de trabajo es una condición eterna de la vida humana: lo que le añade el capital
El proceso de trabajo, tal como se lo ha presentado en sus elementos simples y abstractos, es una actividad orientada a un fin, la producción de valores de uso, la apropiación de lo natural para las necesidades humanas. Es una condición general del metabolismo entre el ser humano y la naturaleza, una eterna condición natural de la vida humana y, por tanto, independiente de toda forma de esa vida; común, por el contrario, a todas sus formas de sociedad. Por eso, como el sabor del trigo no revela quién lo cultivó, este proceso no revela bajo qué condiciones sociales transcurre: si bajo el látigo de un capataz de esclavos, bajo la mirada ansiosa de un capitalista, o si lo ejecuta el campesino que cultiva su parcela o el salvaje que voltea una bestia de una pedrada.
Cuando el proceso de trabajo es parte de la producción capitalista, conserva toda esa naturaleza general, pero adquiere dos peculiaridades:
1. El productor directo trabaja bajo el control del capitalista, a quien pertenece su trabajo. (El artesano, en cambio, trabaja bajo su propio mando.)
2. El resultado del proceso, el producto, no pertenece al productor directo sino al capitalista: éste compró la fuerza de trabajo y los medios de producción, y por eso el producto es suyo.
Con esas dos características se entiende la situación de los dos mineros del comienzo. El proceso de trabajo es el mismo; lo que cambia es quién manda y de quién es el producto. Y todavía falta lo decisivo: al capitalista no le interesa solamente el valor de uso, sino el valor, y dentro del valor, el plusvalor. Eso se verá en el tema siguiente.
«El proceso de trabajo, tal como lo hemos presentado en sus elementos simples y abstractos, es una actividad orientada a un fin, el de la producción de valores de uso, apropiación de lo natural para las necesidades humanas, condición general del metabolismo entre el hombre y la naturaleza, eterna condición natural de la vida humana y por tanto independiente de toda forma de esa vida, y común, por el contrario, a todas sus formas de sociedad.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 223
«El obrero trabaja bajo el control del capitalista, a quien pertenece el trabajo de aquél.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 224
«Pero, en segundo lugar, el producto es propiedad del capitalista, no del productor directo, del obrero.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 224
Preguntas para pensar
- En tu entorno, elige un trabajo cualquiera (una panadería, una chichería, una lavandería) y describe sus elementos: objeto, medios de trabajo y trabajo. ¿Quién manda en ese proceso y de quién es el producto?
- Marx afirma que lo que diferencia unas épocas de otras no es lo que se hace sino con qué medios se hace. ¿Qué medios de trabajo caracterizan a la minería boliviana de hoy frente a la del siglo XIX?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- Del bosque natural al mueble
- Los elementos del proceso de trabajo en un taller de carpintería
- ¿Consumo productivo o consumo individual?
- El proceso de trabajo
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.