LabEco › Economía Política I › El proceso de intercambio, la medida de valor y el patrón de precios
Módulo 20 · Sección C · Tema 4
C.4 El proceso de intercambio, la medida de valor y el patrón de precios
¿Qué cambia cuando el valor de las mercancías deja de expresarse en otras mercancías y pasa a expresarse en dinero?
Tres funciones del dinero en Economía General, cuatro en Marx
En Economía General (D.5) se presentaron tres funciones del dinero: medio de cambio, unidad de cuenta y reserva de valor. Esa clasificación describe lo que el dinero hace en el mercado. La economía política de Marx hace otra pregunta: por qué el dinero puede hacer esas cosas. Para responderla, descompone su papel en funciones que se desprenden de la forma de valor: medida de valor, patrón de precios, medio de circulación y medio de pago.
Este tema estudia cómo se llega al dinero a partir del proceso mismo del intercambio, y las dos primeras funciones: la medida del valor y el patrón de los precios. Detrás de cada precio que se lee en una etiqueta hay dos operaciones distintas: expresar el valor en dinero y medir ese dinero con una unidad.
El proceso de intercambio
Las mercancías no pueden ir por sí solas al mercado ni intercambiarse ellas mismas. Hay que volver la mirada hacia sus custodios, los poseedores de mercancías. Para vincular esas cosas entre sí como mercancías, los poseedores deben relacionarse como personas cuya voluntad reside en los objetos: sólo con el acuerdo de la voluntad del otro, mediante un acto voluntario común, se apropian de la mercancía ajena. Ambos deben reconocerse como propietarios privados. Esa relación jurídica, cuya forma es el contrato (legalmente formulado o no, oral o escrito), es una relación entre voluntades en la que se refleja la relación económica.
Cada poseedor se enfrenta a un doble problema:
Su mercancía no es un valor de uso para él: es un no-valor de uso. Lo que busca es obtener, al final, un valor de uso: el que necesita.
Su mercancía debe acreditarse primero como valor de uso para otros (es decir, formar parte de la división social del trabajo), y antes de realizarse como valor de uso tiene que realizarse como valor: intercambiarse por una cantidad igual de valor.
Pero así, en el trueque, el proceso es a la vez individual y social: individual, porque cada uno quiere un valor de uso y negocia con una persona concreta; social, porque lo que se intercambian son valores, y eso solo se resuelve si hay una mercancía que haga de equivalente general, que haga posible comparar las mercancías efectivamente como valores. Esa mercancía es el dinero. El intercambio entre comunidades —lo que una tiene y la otra no, como el maíz por la sal— fue su origen histórico.
«Las mercancías no pueden ir por sí solas al mercado ni intercambiarse ellas mismas.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 103
«Los dos, por consiguiente, deben reconocerse uno al otro como propietarios privados.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 103
El dinero como medida de valor
El dinero, como equivalente general, representa el valor de las mercancías y las hace cualitativamente iguales y cuantitativamente comparables. Esto no significa que el dinero haga que las mercancías tengan valor: al contrario, es porque las mercancías son valores —trabajo abstracto objetivado— que el dinero puede medir ese valor.
En esta función, el dinero es la forma de manifestación necesaria de la medida del valor inmanente a las mercancías: el tiempo de trabajo. Mide la magnitud de valor de las mercancías en cantidades de dinero, y esas cantidades son el precio.
El precio es la medición de la magnitud de valor de una mercancía en cantidades de dinero. Todas las mercancías tienen precio, menos el dinero.
En esta función el dinero no necesita aparecer. El precio puede decirse de palabra o escribirse en una etiqueta: allí el dinero es dinero figurado o ideal. Pero siempre está en relación con el dinero real (la cantidad de oro): en esa cantidad hay un tiempo de trabajo objetivado igual al de la mercancía. El dinero figurado expresa al dinero real.
«Las mercancías no se vuelven conmensurables por obra del dinero. A la inversa. Por ser todas las mercancías, en cuanto valores, trabajo humano objetivado, y por tanto conmensurables en sí y para sí, pueden medir colectivamente sus valores en la misma mercancía específica y ésta convertirse en su medida colectiva de valor, esto es, en dinero.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 115
«El precio es la denominación dineraria del trabajo objetivado en la mercancía.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 124
Precio y valor: entre la divergencia cuantitativa y la cualitativa
Como el intercambio no tiene una norma que ligue el precio a la magnitud de valor, el precio oscila tratando de expresarla, y se forma como un resultado promediado. Eso implica dos clases de discrepancias entre valor y precio:
Discrepancias cuantitativas. Los precios no reflejan fielmente la magnitud de valor: puede haber una divergencia entre uno y otra. Marx no la considera un defecto de la forma del precio, sino lo que la vuelve adecuada a un modo de producción en el que la norma solo puede imponerse como ley promedial que actúa ciegamente.
Discrepancias cualitativas. El precio puede perder toda relación con el valor. El caso de la tierra: tiene precio, pero no es producto del trabajo humano, así que no tiene valor. Decir "precio de la tierra" es un contrasentido respecto de la definición de precio como magnitud de valor expresada en dinero. Eso se explica más adelante, en la teoría de la renta de la tierra (tomo 3 de *El Capital*).
Esa es una consecuencia de la forma de precio: es posible que una cosa tenga formalmente precio sin tener valor.
«Por tanto, en la forma misma del precio está implícita la posibilidad de una incongruencia cuantitativa, de una divergencia, entre el precio y la magnitud del valor.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 125
«Es posible, pues, que una cosa tenga formalmente precio sin tener valor.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 125
El patrón de precios y el dinero de cuenta
Si los precios son cantidades de dinero, hace falta una unidad para medir esas cantidades. Como el oro es un metal, la unidad es de peso: la libra, con sus múltiplos y submúltiplos. En esta función el dinero mide las cantidades de dinero: es el patrón de precios.
La unidad de peso (denominación ponderal) se convierte en denominación dineraria. Libra era el nombre dinerario de una libra efectiva de plata; cuando el oro desplazó a la plata como medida del valor, el mismo nombre quedó adherido a una fracción del oro, y la libra pasó a nombrar a la vez una cantidad dineraria y un peso corriente de oro. Con el tiempo —por desgaste, por falsificación de los príncipes— la denominación dineraria puede dejar de coincidir con la ponderal: el nombre y el peso se separan.
Del conjunto surgen la medida de valor, el patrón de precios y la denominación dineraria, y de ellos el dinero de cuenta: el dinero con el que se fija a las mercancías como valores y se registran en la contabilidad.
El nombre es exterior a la cosa: nada se sabe de una persona que se llame Jacobo. Por eso, en las denominaciones dinerarias (libra, tálero, franco, ducado) se desvanece toda huella de la relación de valor, y el precio parece una propiedad de la cosa y no una expresión de trabajo.
«El dinero sirve como dinero de cuenta toda vez que corresponde fijar una cosa como valor, y por tanto fijarla bajo una forma dineraria.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 123
«Ahora bien, si baja el valor de la medida de los valores, esto se manifestará ante todo en que variarán los precios de las mercancías que se intercambian directamente por los metales preciosos en cuanto mercancías, en los lugares de producción de los mismos.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 144
Preguntas para pensar
- En la etiqueta de un producto, el precio aparece como una propiedad de la cosa. Según el análisis anterior, ¿qué relación social expresa ese número? ¿Qué parte de ella queda fuera de la etiqueta?
- La tierra tiene precio sin ser producto del trabajo. ¿Qué otras cosas, en Bolivia, tienen precio sin haber sido producidas como mercancías? Anótalas: servirán para el estudio de la renta y de los impuestos en otras materias.
Ejercicios y simulaciones de este tema
- El precio en oro cuando cambia el valor del oro
- Las funciones del dinero según Marx (1)
- Medida de valor y patrón de precios
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.