LabEco › Economía Política I › El doble aspecto del trabajo humano
Módulo 20 · Sección B · Tema 3
B.3 El doble aspecto del trabajo humano
¿Por qué una chaqueta y diez varas de lienzo, hechas por oficios distintos, pueden valer lo mismo?
Todos hacen de todo, o cada uno hace una sola cosa
En las comunidades andinas descritas en Historia Económica de América Latina (A.2), el trabajo se repartía entre vecinos, comunidades y Estado mediante el *ayni*, la *minka* y la *mit'a*: cada familia producía buena parte de lo que necesitaba y trabajaba para los demás por obligaciones de reciprocidad, no por intercambio de productos. Había una división del trabajo, pero no había mercancías.
En una sociedad de mercado ocurre algo distinto: cada productor se especializa en un oficio, produce un solo tipo de cosa y necesita intercambiar para conseguir el resto. Esa diferencia en la manera de organizar el trabajo ayuda a entender por qué el trabajo que produce mercancías tiene dos caras: una que se refiere a lo que se hace (el oficio) y otra que se refiere a cuánto se gasta (el tiempo).
El descubrimiento: el trabajo tiene dos caras
La mercancía es bifacética: valor de uso y valor. Esto implica que el trabajo que la produce también debe serlo. Marx fue el primero en exponer críticamente esa naturaleza bifásica del trabajo contenido en la mercancía, y la considera el eje en torno al cual gira la comprensión de la economía política. Los economistas clásicos como Adam Smith y David Ricardo plantean que el trabajo está detrás del valor, pero no diferencian el trabajo, y esa es una de sus deficiencias.
El trabajo humano puede imaginarse como una moneda con dos caras: trabajo útil y trabajo abstracto. Una chaqueta y 10 varas de lienzo son valores de uso cualitativamente distintos, producto de trabajos cualitativamente distintos (el del sastre y el del tejedor). Pero como valores, la chaqueta y el lienzo son cosas de igual sustancia: expresión objetiva del mismo tipo de trabajo, el trabajo humano abstracto.
«En un comienzo, la mercancía se nos puso de manifiesto como algo bifacético, como valor de uso y valor de cambio.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 51
El trabajo útil y la división social del trabajo
El trabajo útil es la actividad productiva determinada por su finalidad y su modo de operar, con un objeto, un medio y un resultado. Su utilidad se representa en que su producto sea un valor de uso. Es, por eso, independiente de todas las formaciones sociales: condición de la existencia humana, necesidad natural y eterna de mediar el metabolismo entre el hombre y la naturaleza.
Si en una sociedad hay una gran variedad de valores de uso (VU₁, VU₂, VU₃, ..., VUₙ), debe haber una gran variedad de trabajos útiles (TU₁, TU₂, TU₃, ..., TUₙ), diferenciados por tipo, género, familia, especie, variedad. Eso constituye una división social del trabajo.
La división social del trabajo es condición de existencia de la producción de mercancías, pero la producción de mercancías no es condición de la división social del trabajo. En la comunidad antigua el trabajo estaba dividido socialmente (por sexo y edad) sin que los productos se transformaran en mercancías. En una fábrica el trabajo está dividido sistemáticamente, pero los obreros no intercambian sus productos individuales.
El trabajo útil es el que produce la riqueza material. Pero no es su fuente única: el trabajo es el padre de la riqueza y la tierra su madre.
«El trabajo, por tanto, no es la fuente única de los valores de uso que produce, de la riqueza material. El trabajo es el padre de ésta, como dice William Petty, y la tierra, su madre.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 53
«Sólo los productos de trabajos privados autónomos, recíprocamente independientes, se enfrentan entre sí como mercancías.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 52
Trabajo privado y trabajo social
No toda división social del trabajo genera mercancías. Para que sus productos lo sean, los trabajos útiles tienen que ser privados, autónomos y recíprocamente independientes.
Trabajo privado. Cada productor trabaja para sí, de manera autónoma, sin coordinar con nadie cuánto producir. El conjunto de productores es recíprocamente independiente: ninguno depende de las decisiones de los otros para decidir qué hace.
Ese productor no puede satisfacer por sí solo todas sus necesidades (alimentación, vestido, herramientas). Se ve obligado a intercambiar. Es en el intercambio donde sus productos se transforman en mercancías, y donde se establece que él ha trabajado para otros y otros han trabajado para él: sus trabajos privados se convierten entonces en trabajo social.
En la sociedad primitiva no había profesiones separadas: cada persona hacía todo (vestirse, cazar, fabricar herramientas) y la división del trabajo seguía criterios de sexo y edad. Por eso ahí no hay mercancías.
«Sólo los productos de trabajos privados autónomos, recíprocamente independientes, se enfrentan entre sí como mercancías.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 52
El trabajo abstracto: el cuánto, no el cómo
Si se prescinde del carácter determinado de la actividad productiva, y por tanto del carácter útil del trabajo, lo que subsiste es el ser un gasto de fuerza de trabajo humana, en sentido fisiológico: gasto de cerebro, músculo, nervio, mano. El trabajo del sastre y el del tejedor son dos formas distintas de gastar la fuerza humana de trabajo.
Un ejemplo permite distinguir las dos caras. Una persona gasta su fuerza de trabajo 200 horas al mes: 50 horas haciendo su ropa (TU₁), 110 horas produciendo sus alimentos (TU₂) y 40 horas fabricando sus herramientas (TU₃). Cada uno de esos trabajos es trabajo útil: lo cualitativo, la forma del gasto. Las 200 horas, en cambio, son trabajo abstracto: la misma medida (horas) para todo. Para el trabajo útil interesan el qué y el cómo; para el trabajo abstracto, solo el cuánto.
La misma lógica se aplica a la sociedad en su conjunto: el gasto total de fuerza de trabajo de la sociedad se reparte entre valores de uso (por ejemplo, 3/10 para VU₁, 1/10 para VU₂, 5/10 para VU₃ y 1/10 para VU₄), y esa asignación puede tener fricciones, pero se resuelve con el tiempo.
«Todo trabajo es, por un lado, gasto de fuerza humana de trabajo en un sentido fisiológico, y es en esta condición de trabajo humano igual, o de trabajo abstractamente humano, como constituye el valor de la mercancía. Todo trabajo es, por otra parte, gasto de fuerza humana de trabajo en una forma particular y orientada a un fin, y en esta condición de trabajo útil concreto produce valores de uso.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 57
Productividad: mayor riqueza, el mismo trabajo abstracto
El trabajo útil produce la riqueza como valores de uso: cuanto más valor de uso, más riqueza. Si aumenta el nivel de la fuerza productiva, el mismo trabajo útil produce más. Pero en términos de trabajo abstracto, todo se mantiene constante.
Un ejemplo con cifras: 1.000 obreros que trabajan una semana de 40 horas gastan 1.000 × 40 = 40.000 horas de trabajo abstracto. En ese tiempo producen 100.000 camisas (trabajo útil). Si se duplica la productividad, esos mismos obreros producen 200.000 camisas en las mismas 40.000 horas. Hay mayor riqueza material (más camisas), pero el mismo gasto de trabajo abstracto: el valor total sigue siendo el de 40.000 horas, y el valor de cada camisa se reduce a la mitad.
Antes 40.000 horas ÷ 100.000 camisas = 0,4 horas por camisa Después 40.000 horas ÷ 200.000 camisas = 0,2 horas por camisa
Es el movimiento antitético que deriva del carácter bifacético del trabajo: la masa creciente de riqueza material puede corresponder a una reducción simultánea de su magnitud de valor.
«El mismo trabajo, pues, por más que cambie la fuerza productiva, rinde siempre la misma magnitud de valor en los mismos espacios de tiempo. Pero en el mismo espacio de tiempo suministra valores de uso en diferentes cantidades: más, cuando aumenta la fuerza productiva, y menos cuando disminuye.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 57
Trabajo simple y trabajo complejo
Dentro del trabajo abstracto se distingue el trabajo medio simple del trabajo complejo.
El trabajo medio simple es el gasto de una fuerza de trabajo común, que no ha tenido una preparación especial: la que, término medio, todo hombre común posee en su organismo. Su carácter varía según los países y las épocas culturales, pero está dado para una sociedad determinada. Por ejemplo, el trabajo simple puede corresponder a la educación primaria en un país y a la secundaria en otro.
El trabajo complejo es el gasto de una fuerza de trabajo con preparación especial. Es un múltiplo del trabajo simple: en el mismo período produce más valor.
Como la magnitud del valor se mide en trabajo simple, el trabajo complejo siempre se reduce a trabajo simple: una pequeña cantidad de trabajo complejo equivale a una cantidad mayor de trabajo simple. Las proporciones en que se hace esa reducción se establecen mediante un proceso social que se desarrolla a espaldas de los productores.
Con esta distinción se completa la definición del tiempo de trabajo socialmente necesario como duración del trabajo simple.
«Se considera que el trabajo más complejo es igual sólo a trabajo simple potenciado o más bien multiplicado, de suerte que una pequeña cantidad de trabajo complejo equivale a una cantidad mayor de trabajo simple.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 54
Preguntas para pensar
- Si el trabajo simple corresponde a la educación primaria en Bolivia y a la secundaria en otros países, ¿qué consecuencias tendría para el valor de una misma mercancía producida en ambos? ¿Quién fija el coeficiente de reducción?
- La división del trabajo dentro de una fábrica y la división del trabajo entre productores independientes, ¿tienen el mismo efecto sobre lo que se produce como mercancía? ¿Por qué?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- Lo cualitativo y lo cuantitativo de un mismo gasto de trabajo
- Horas de trabajo por camisa, según la cantidad producida
- Reducción del trabajo complejo a trabajo simple
- Trabajo útil o trabajo abstracto
- Las dos caras del trabajo
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.