LabEco › Economía Política I › El valor y su ley: sustancia, magnitud y tiempo de trabajo socialmente necesario
Módulo 20 · Sección B · Tema 2
B.2 El valor y su ley: sustancia, magnitud y tiempo de trabajo socialmente necesario
Si el valor lo crea el trabajo, ¿no valdría más la mercancía de quien trabaja con más lentitud?
Una sequía, la misma cosecha y un precio distinto
Cuando una sequía reduce la cosecha de una región, el mismo trabajo agrícola rinde menos producto: hace falta más tiempo de trabajo para obtener cada quintal. Quien produce en condiciones mejores obtiene más con el mismo esfuerzo. En ambos casos, el trabajo concreto del agricultor es el mismo; lo que cambia es la cantidad que el mercado reconoce como valor de cada unidad producida.
Esto plantea un problema de fondo: si el valor es trabajo objetivado, ¿cómo se mide ese trabajo cuando cada productor lo realiza a un ritmo distinto y con herramientas distintas? ¿Valdría más una mesa hecha por un carpintero lento que una hecha por uno rápido?
Sustancia y magnitud del valor
El valor tiene dos dimensiones que conviene separar:
La sustancia del valor es el trabajo abstracto, materializado en la mercancía. Es lo que hace a las mercancías iguales cualitativamente.
La magnitud del valor es la cantidad de ese trabajo abstracto contenida en la mercancía. La cantidad de trabajo se mide por su duración, y el tiempo de trabajo, a su vez, reconoce su patrón de medida en fracciones temporales determinadas: la hora, el día, la quincena, el mes, el año. A mayor tiempo de trabajo, mayor magnitud de valor.
Pero esto no significa que una mercancía valga más porque su productor haya sido perezoso o torpe. El trabajo que forma la sustancia del valor es trabajo humano homogéneo: el gasto de una misma fuerza de trabajo social, aunque se componga de innumerables fuerzas individuales. Para formar parte de ella, cada fuerza individual debe poseer el carácter de fuerza de trabajo social media y operar como tal; es decir, utilizar sólo el tiempo de trabajo promedialmente necesario.
«La cantidad de trabajo misma se mide por su duración, y el tiempo de trabajo, a su vez, reconoce su patrón de medida en determinadas fracciones temporales, tales como hora, día, etcétera.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 47
El tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN)
El tiempo de trabajo socialmente necesario es el que se requiere para producir un valor de uso cualquiera en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad del trabajo.
Un ejemplo sencillo: tres personas producen una mesa cada una. La primera necesita 2 días; la segunda, 1 día, que es lo que requiere la producción en condiciones normales; la tercera, ½ día. El valor de la mesa lo determina el tiempo socialmente necesario: 1 día para todas. La primera no podrá cobrar el tiempo de más (2 días), y la tercera, que trabajó menos, verá reconocido el día completo. El valor de una mercancía no depende del tiempo que cada productor invierte, sino del tiempo que la sociedad reconoce como necesario.
Marx ofrece un caso histórico: tras la adopción del telar de vapor en Inglaterra, bastó más o menos la mitad del trabajo que antes para convertir una cantidad dada de hilo en tela. El tejedor manual seguía necesitando el mismo tiempo, pero el producto de su hora individual de trabajo pasó a representar únicamente media hora de trabajo social, y su valor disminuyó a la mitad.
Por eso la relación entre el TTSN y la magnitud del valor es directa y proporcional: si aumenta el TTSN, aumenta la magnitud del valor; si disminuye, la magnitud del valor disminuye.
«El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 48
Fuerza productiva del trabajo y magnitud del valor
El tiempo de trabajo socialmente necesario no es una constante: varía con el nivel de la fuerza productiva del trabajo. Ese nivel está determinado por múltiples circunstancias:
1. El nivel medio de destreza del trabajo.
2. El estado de desarrollo de la ciencia y de sus aplicaciones tecnológicas.
3. La coordinación social del proceso de producción.
4. La escala y la eficacia de los medios de producción.
5. Las condiciones naturales.
La cadena causal tiene dos sentidos. Si el nivel de la fuerza productiva aumenta, el TTSN disminuye y, con él, la magnitud del valor de cada unidad. Si el nivel disminuye (por ejemplo, una sequía: la misma cantidad de trabajo produce 8 bushels de trigo en un buen año y 4 en un mal año), el TTSN aumenta y la magnitud del valor de cada unidad aumenta.
En síntesis: la magnitud de valor de una mercancía varía en razón directa a la cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo.
«La fuerza productiva del trabajo está determinada por múltiples circunstancias, entre otras por el nivel medio de destreza del obrero, el estadio de desarrollo en que se hallan la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas, la coordinación social del proceso de producción, la escala y la eficacia de los medios de producción, las condiciones naturales.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 49
«Por ende, la magnitud de valor de una mercancía varía en razón directa a la cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 50
Condiciones para que un producto sea mercancía
No toda cosa útil es una mercancía. Para serlo, un producto debe cumplir tres condiciones al mismo tiempo: ser un valor de uso; ser producto del trabajo humano; y ser producido para otros mediante el intercambio.
Valor de uso sin trabajo. El aire, el agua natural, la tierra virgen, los bosques naturales tienen un altísimo valor de uso, pero no son producto del trabajo humano: no son mercancías.
Trabajo sin intercambio. Quien con su producto satisface su propia necesidad crea un valor de uso, pero no una mercancía (por ejemplo, la huerta familiar destinada al autoconsumo).
Producción para otros sin intercambio. El campesino medieval producía trigo para el señor feudal (el tributo) y para el cura (el diezmo): producía para otros, pero ni el trigo del tributo ni el del diezmo se convertían en mercancías, porque no se transferían a través de un intercambio.
Para producir una mercancía, el productor debe producir valores de uso para otros: valores de uso sociales.
«Quien, con su producto, satisface su propia necesidad, indudablemente crea un valor de uso, pero no una mercancía.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 50
«Para producir una mercancía, no sólo debe producir valor de uso, sino valores de uso para otros, valores de uso sociales.»
Marx, K. — El capital: crítica de la economía política (Libro primero: El proceso de producción del capital) (2008), p. 50
Preguntas para pensar
- En un sector donde una nueva máquina reduce a la mitad el tiempo necesario para producir una prenda, ¿qué ocurre con el valor de las prendas que producen los talleres que no la adoptan? ¿Qué decisión se les presenta?
- La tierra y los bosques naturales no son producto del trabajo humano, pero se compran y se venden en Bolivia. ¿Cómo puede una cosa sin valor tener precio? Anota la pregunta: el curso volverá sobre ella cuando se estudie el precio.
Ejercicios y simulaciones de este tema
- Tres productores, un mismo valor
- Fuerza productiva y valor, con números
- ¿Mercancía o no?
- Valor, TTSN y fuerza productiva
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.