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LabEco › Microeconomía I › El mercado y sus supuestos

Módulo 2 · Sección A · Tema 1

El mercado y sus supuestos

El puesto 45 y el puesto 46 de La Cancha venden papa imilla al mismo precio sin ponerse de acuerdo. El único taxi de un pueblo del Chapare cobra lo que quiere. ¿Por qué el mismo modelo de oferta y demanda no explica igual de bien a los dos casos?

Un mercado que se comporta como el modelo, y uno que no

En Economía General ya trabajaste la curva de oferta y demanda: cuando falta un bien su precio sube, cuando sobra baja, y el mercado converge a un equilibrio. Ese modelo funciona notablemente bien para explicar el precio de la papa en La Cancha: hay decenas de vendedoras, cada una con una cantidad pequeña frente al total, vendiendo esencialmente el mismo producto (una papa imilla se parece mucho a otra), y cualquier vendedora que cobre más de la cuenta simplemente deja de vender porque la compradora se va al puesto de al lado.

Ahora piensa en el único taxi disponible en un pueblo chico del Chapare a las 11 de la noche, cuando no hay otra forma de volver a casa. Ahí no hay "muchos vendedores", no hay puesto de al lado, y el precio no lo determina un cruce de curvas: lo determina, en buena medida, ese único taxista. El modelo simple de oferta y demanda no dejó de existir, dejó de aplicarse, porque los supuestos que lo sostienen, y que casi nunca se dicen en voz alta, dejaron de cumplirse.

Los cuatro supuestos que sostienen el modelo básico

El modelo de oferta y demanda que ya conoces no describe "el mercado" en abstracto: describe un tipo particular de mercado, que cumple (al menos aproximadamente) cuatro condiciones.

1. Homogeneidad del bien: lo que se intercambia es esencialmente lo mismo, sin importar quién lo vende. Una papa imilla de un puesto es sustituible por la de otro. Si el bien no es homogéneo (un taxi de un chofer conocido y confiable no es lo mismo que uno cualquiera a las 11 de la noche), los compradores ya no eligen solo por precio.
2. Atomicidad: hay tantos compradores y vendedores que ninguno, individualmente, puede influir en el precio de mercado; cada uno lo toma como un dato. El taxista único del pueblo, al revés, sí tiene esa influencia.
3. Información completa: compradores y vendedores conocen los precios y las condiciones relevantes del intercambio. Sin esto, alguien podría cobrar de más simplemente porque el comprador no tiene forma de comparar.
4. Libre entrada y salida: cualquiera que quiera vender (o dejar de vender) puede hacerlo sin barreras significativas. Es lo que permite que, si el precio de la papa sube mucho, aparezcan más vendedoras atraídas por la ganancia, empujando el precio de vuelta hacia abajo.

Estos cuatro supuestos, juntos, describen lo que más adelante (D.4) vas a nombrar formalmente como competencia perfecta. Por ahora alcanza con verlos como las condiciones que hacen que el modelo simple de oferta y demanda sea una buena aproximación a la realidad, o no.

Cita textual
«El mercado de un bien en competencia perfecta satisface las siguientes condiciones: 1.ª Las empresas producen un bien homogéneo, y los consumidores son idénticos desde el punto de vista de los vendedores... 2.ª Ambos, empresas y consumidores, son numerosos, y las ventas o adquisiciones de cada unidad individual son pequeñas en relación al volumen total de transacciones; 3.ª Ambos, empresas y consumidores, poseen información perfecta acerca del precio dominante y de las pujas usuales...; 4.ª La entrada y salida del mercado es asimismo libre para ambos.»

James M. Henderson y Richard E. Quandt — Teoría Microeconómica: una aproximación matemática (s.f.), p. 100

Delimitar el mercado: por producto y por espacio

Antes de aplicar cualquier modelo, hace falta responder una pregunta que se suele dar por resuelta sin pensarla: ¿cuál es, exactamente, "el mercado" del que se habla? Un mercado se delimita en dos dimensiones.

- Dimensión de producto: ¿qué bienes compiten realmente entre sí? El mercado de la papa imilla no es exactamente el mismo que el de la papa holandesa o el chuño; son sustitutos parciales, no perfectos, y agruparlos todos en "el mercado de la papa" puede ocultar diferencias de precio y comportamiento relevantes.
- Dimensión geográfica: ¿hasta dónde llega la competencia? El mercado de la papa en La Cancha (Cochabamba) no es el mismo que el mercado de la papa en El Alto. Puede haber conexión (si el precio sube mucho en un lugar, llega papa de otro), pero no es automático, y depende del costo de transporte y de cuánto tiempo tarda en reaccionar la oferta.

Esta delimitación, qué entra y qué no entra en "el mercado relevante", no es un detalle técnico secundario: vas a necesitarla de nuevo en D.4, cuando compares si un sector boliviano específico se parece más a un mercado competitivo o a uno dominado por pocas empresas.

Preguntas para pensar

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