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LabEco › Macroeconomía II › El efecto Fisher y los costos de la inflación de largo plazo

Módulo 18 · Sección B · Tema 2

B.2 El efecto Fisher y los costos de la inflación de largo plazo

Si la inflación se acelera de golpe, ¿por qué la tasa de interés que pagan los bancos tarda meses en reaccionar?

Una tasa que llega tarde

Cuando la inflación boliviana se aceleró en 2024, la Tasa de Referencia (TRe) del sistema financiero —la que ancla buena parte de los créditos en el país— reaccionó con varios meses de rezago, por su propia metodología de cálculo (dato ya visto en módulo13: la TRe se construye con un promedio móvil de tasas pasadas, así que un dato de mayo recién rige en julio).

Si la teoría dice que la tasa de interés nominal debería reflejar la inflación esperada, ¿por qué una tasa de interés real puede tardar meses en ajustarse a un cambio brusco de la inflación?

La ecuación de Fisher

La tasa de interés nominal (i) que se pacta en un contrato no es la misma que la tasa de interés real (r) — la que de verdad mide cuánto gana el prestamista después de descontar la pérdida de poder adquisitivo del dinero. La relación entre ambas es la ecuación de Fisher:

Ecuación de Fisher: i = r + π^e          (la tasa nominal es la tasa real más la inflación esperada)
Despejando la tasa real: r = i − π^e

Fisher planteó, además, algo más fuerte que la simple identidad: que un aumento de la inflación esperada debería trasladarse, uno a uno, a un aumento de la tasa de interés nominal — dejando la tasa real sin cambios. En la práctica, ese ajuste rara vez es instantáneo ni completo: las tasas nominales reaccionan con rezago porque las expectativas de inflación tardan en formarse, y porque instrumentos como la TRe boliviana están construidos, por diseño, sobre promedios de tasas pasadas.

Mientras la inflación no esté totalmente anticipada, tiene costos reales — no solo el costo de "suela de zapatos" de ir más veces al banco, sino un costo de bienestar más amplio y medible.

Cita textual
«Con la teoría cuantitativa en mente, Fisher planteó la idea que los aumentos de la inflación esperada se transmiten uno a uno a aumentos de la tasa de interés nominal, lo que se conoce como el efecto de Fisher.»

De Gregorio, J. — Macroeconomía: Teoría y Políticas (2007), p. 345

Cita textual
«Los cálculos realizados hasta hoy muestran que en países de inflaciones bajas y moderadas, de 0 a más o menos 25%, una rebaja de la inflación de entre 5 y 10 puntos porcentuales puede acarrear ganancias de bienestar entre 0,1 y 1% del PIB de manera permanente.»

De Gregorio, J. — Macroeconomía: Teoría y Políticas (2007), p. 371

Por qué la tasa de interés es, precisamente, el costo de tener dinero

La ecuación de Fisher conecta i con π^e, pero no explica todavía por qué la tasa de interés le importa a alguien que solo quiere tener dinero en el bolsillo. La respuesta está en la demanda de dinero: mantener riqueza como dinero (que no paga interés) en vez de como un bono (que sí paga i) tiene un costo de oportunidad — exactamente i. Por eso la demanda real de dinero depende negativamente de la tasa de interés nominal, y positivamente del nivel de transacciones (aproximado por el ingreso y):

Demanda de dinero: M/P = L(y, i)          (creciente en y, decreciente en i)

Esto explica por qué el efecto Fisher no siempre se cumple uno a uno de inmediato: si la tasa nominal sube, cae la cantidad de dinero que el público quiere mantener, y ese ajuste de cartera (vender dinero, comprar bonos) toma tiempo — el mismo tipo de rezago que ya se observó en la TRe boliviana. La ecuación de Fisher describe el resultado final de este ajuste, no su velocidad.

Cita textual
«la tasa de interés nominal representa el costo de oportunidad del dinero, y si la tasa de interés sube, bajará la demanda por dinero.»

De Gregorio, J. — Macroeconomía: Teoría y Políticas (2007), p. 348

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