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LabEco › Macroeconomía II › La tasa natural de desempleo: fricción, estructura y evidencia

Módulo 18 · Sección A · Tema 2

A.2 La tasa natural de desempleo: fricción, estructura y evidencia

¿Qué determina el piso de desempleo que ni el mejor de los años logra eliminar?

¿Bajó el desempleo, o bajó su piso natural?

La tasa de desocupación urbana en Bolivia bajó de 4,8% en el primer trimestre de 2023 a 4,1% en el primer trimestre de 2024 — la más baja de la región según la comparación difundida por el INE en junio de 2024 (dato ya presentado en módulo13, al describir las variables clave de la macroeconomía).

Esa caída admite al menos dos lecturas muy distintas. Puede ser que la economía se haya acercado más a su tasa natural de desempleo — el piso estructural que no desaparece ni en el mejor de los años. O puede ser que ese piso mismo haya bajado, porque cambiaron los factores que lo determinan (menos fricción para encontrar trabajo, menos descalce de habilidades). Un solo número no permite distinguir entre ambas — hace falta el modelo que se construye en esta sección.

De dónde sale la fórmula de la tasa natural

La sección anterior presentó dos ecuaciones — la de salarios y la de precios — sin todavía combinarlas. Blanchard las combina agregando un supuesto: que en el mediano plazo, el nivel de precios esperado coincide con el nivel de precios efectivo (P^e = P). Con ese supuesto, la tasa de desempleo que resulta de las dos ecuaciones queda definida solo por variables estructurales — no por si la economía está en auge o en recesión —, y por eso se llama tasa natural.

Ecuación de salarios: W = P^e · F(u, z)
Ecuación de precios: P = (1 + m) · W
Supuesto de mediano plazo: P^e = P          (las expectativas de precios se cumplen en promedio)
Sustituyendo P^e por P en la ecuación de salarios: W = P · F(u, z)
Reemplazando W en la ecuación de precios: P = (1 + m) · P · F(u, z)
Dividiendo ambos lados entre P: 1 = (1 + m) · F(u, z)
Despejando: F(u_n, z) = 1 / (1 + m)          (esta ecuación define de forma implícita la tasa natural u_n)

Even en el modelo de mercado de trabajo perfectamente competitivo y sin rigideces —el mismo que subyace a la economía de pleno empleo—, el desempleo nunca es cero: queda lo que De Gregorio llama desempleo voluntario o friccional, el tiempo normal que toma encontrar un nuevo trabajo. Ese piso friccional no es necesariamente óptimo ni pequeño: en España, durante la década de 1980, el desempleo "de pleno empleo" llegó a cerca del 15%, producto de regulaciones que inducían a declararse desempleado para recibir beneficios de cesantía — un caso tan alejado de lo que sugiere la palabra "friccional" (algo breve y menor) que en Europa se acuñó un término distinto al de "tasa natural": la NAIRU (non-accelerating rate of unemployment), para no sugerir que ese nivel fuera, de alguna forma, deseable.

Que z no baje a cero —que siga habiendo prestaciones por desempleo, negociación colectiva, salarios de eficiencia— es precisamente lo que impide que el desempleo natural sea cero. La misma variable z que en la sección anterior explicaba por qué el salario no cae lo suficiente para vaciar el mercado, es la que aquí fija dónde queda el piso natural del desempleo.

Cita textual
«una variable, z, que capta todos los restantes factores que influyen en la determinación de los salarios, desde las prestaciones por desempleo hasta el sistema de negociación colectiva»

Blanchard, O. — Macroeconomía (2017), p. 158

Cita textual
«El desempleo en este caso es voluntario, es decir quienes están desempleados porque no quieren trabajar, o friccional, que corresponde a aquel normal producto, por ejemplo, del tiempo que se demora la gente en encontrar un nuevo trabajo. [...] en Europa, es particular en España en la década de los 80, el desempleo de "pleno empleo" era cercano al 15%, producto de una serie de regulaciones que inducían a la gente a declararse desempleados para recibir beneficios de cesantía. Por ello, [...] en Europa se acuñó la expresión NAIRU.»

De Gregorio, J. — Macroeconomía: Teoría y Políticas (2007), p. 404

Por qué la demanda de trabajo depende del salario real

La ecuación de salarios de A.1 resume en una sola función F(u,z) todo lo que determina el salario — pero detrás de ella hay una decisión concreta de la empresa: cuántos trabajadores contratar. Cada empresa maximiza su ingreso neto (IN = P·Y − W·L − costos fijos) eligiendo L. La condición de primer orden (∂IN/∂L=0) exige contratar hasta que el producto marginal del último trabajador iguale exactamente al salario real que hay que pagarle:

Condición de contratación óptima: PMgL = W/P          (el producto marginal del trabajo iguala al salario real)

Si el salario real fuera menor que el producto marginal, contratar un trabajador más seguiría siendo rentable —lo que produce esa unidad adicional vale más que su costo—, así que la empresa seguiría contratando hasta que la igualdad se cumpla. Por eso la demanda de trabajo es decreciente en el salario real: con rendimientos decrecientes del trabajo (cada trabajador adicional aporta algo menos que el anterior), un salario real más alto solo es rentable de pagar para un número menor de trabajadores. Esta es la contraparte, del lado de la firma, de la variable z de la ecuación de salarios: mientras z resume las condiciones de la OFERTA de trabajo (prestaciones, negociación), PMgL=W/P resume las condiciones de la DEMANDA.

Cita textual
«cada firma contratará trabajadores hasta que el producto marginal del último trabajador contratado iguale el salario real pagado. Si esto no fuese así y por ejemplo el salario real fuese menor al producto marginal de contratar un trabajador más, la firma podría incrementar sus ingresos netos contratando una unidad más de dicho factor pues lo que produce dicha unidad es mayor que su costo.»

De Gregorio, J. — Macroeconomía: Teoría y Políticas (2007), p. 401

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