LabEco › Macroeconomía II › El mercado de trabajo y la rigidez salarial
Módulo 18 · Sección A · Tema 1
A.1 El mercado de trabajo y la rigidez salarial
Si el salario fuera solo un precio de mercado, ¿por qué haría falta un decreto para fijar su incremento cada año?
Un salario que no lo fija el mercado
Cada año, en Bolivia el incremento salarial del sector privado y el nuevo Salario Mínimo Nacional (SMN) no salen de un ajuste espontáneo entre oferta y demanda de trabajo — salen de una negociación entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), formalizada en un Decreto Supremo.
El Decreto Supremo 5383, del 1 de mayo de 2025, fijó el incremento salarial del sector privado en 5% sobre el haber básico, con efecto retroactivo a enero de 2025, y elevó el Salario Mínimo Nacional a Bs 2.750 (un incremento del 10% respecto al SMN de 2024).
Si el salario simplemente se ajustara para vaciar el mercado de trabajo, no haría falta un decreto — el precio (el salario) subiría o bajaría solo hasta que la cantidad de trabajo ofrecida igualara la demandada. Un decreto que fija el incremento cada año es, en sí mismo, evidencia de que el salario no funciona así.
Bs 2.750
Salario Mínimo Nacional vigente desde el 1 de mayo de 2025 en Bolivia, un incremento del 10% respecto al SMN de 2024.
Fuente: Decreto Supremo N.º 5383 (1 de mayo de 2025), Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia
Dos formas de explicar el mismo mercado
El modelo tradicional de oferta y demanda de trabajo asume que el salario es un precio que se ajusta libremente: al salario de equilibrio, todo el que quiere trabajar a ese salario encuentra empleo. Si sobra gente dispuesta a trabajar, el salario baja hasta que ese excedente desaparece.
Blanchard propone un modelo distinto para describir cómo se fija el salario en la práctica, con dos ecuaciones:
Ecuación de salarios: W = P^e · F(u, z) (el salario nominal depende del nivel de precios esperado, la tasa de desempleo y otros factores z: prestaciones por desempleo, negociación colectiva, salarios de eficiencia) Ecuación de precios: P = (1 + m) · W (las empresas fijan el precio como el salario más un margen m sobre el costo)
La diferencia no es solo técnica. En el modelo de oferta y demanda, el trabajador que queda sin empleo lo eligió: al salario de equilibrio, prefiere no trabajar. En el modelo de fijación de salarios y precios, eso deja de ser cierto — y el motivo tiene un nombre: el salario de eficiencia.
«En el modelo de oferta y demanda de trabajo, los desempleados están desempleados voluntariamente: al salario real de equilibrio, prefieren estar desempleados a trabajar. En cambio, en el modelo de fijación de los salarios y de los precios, es probable que el desempleo sea involuntario. Por ejemplo, si las empresas pagan un salario de eficiencia —un salario superior al de reserva— los trabajadores preferirían trabajar a estar desempleados. Sin embargo, en condiciones de equilibrio, sigue habiendo desempleo involuntario.»
Blanchard, O. — Macroeconomía (2017), p. 156
De dónde sale la ecuación de precios: el margen sobre el costo
La ecuación de precios P=(1+m)·W no es un supuesto arbitrario — sale de cómo las empresas realmente fijan lo que cobran. Si el trabajo es, en esta versión simplificada, el único costo variable de producir una unidad, y cada empresa cobra un margen m sobre ese costo:
Costo de producir una unidad: W (el salario paga exactamente el trabajo necesario para una unidad, en esta simplificación) Precio con margen: P = (1 + m) · W (la empresa cobra el costo más un margen m) Despejando el salario real implícito: W/P = 1 / (1 + m) (dividiendo ambos lados entre P y entre (1+m))
La última línea es la que realmente importa: el margen m fija, por sí solo, un TECHO para el salario real que las empresas están dispuestas a convalidar — así de simple. Con m=0,25 (un margen del 25% sobre el costo), el salario real implícito es 1/1,25=0,8: por más que suba el salario nominal, si los precios suben en la misma proporción, el salario real de equilibrio queda atado a ese 0,8 por construcción. Cuanto mayor el margen que cobran las empresas —menos competencia en el mercado de bienes—, menor el salario real que la economía puede sostener en equilibrio, incluso antes de mirar el mercado de trabajo.
«El salario real implícito en la fijación de los precios es igual a 1/(1 + m); no depende de la tasa de desempleo.»
Blanchard, O. — Macroeconomía (2017), p. 156
Preguntas para pensar
- El gobierno boliviano fija por decreto tanto el incremento salarial privado como el Salario Mínimo Nacional cada año, en vez de dejar que el salario se ajuste libremente según oferta y demanda. Usando el modelo de fijación de salarios y precios de esta sección, ¿qué predice sobre el desempleo resultante de esa rigidez? ¿En qué se diferenciaría esa predicción de la que haría un modelo donde los salarios se ajustan instantáneamente para vaciar el mercado — el que se va a presentar en la siguiente sección?
- Si el gobierno decidiera eliminar el SMN y dejar que el salario más bajo del mercado se ajuste libremente, ¿qué le pasaría, según este modelo, al desempleo involuntario? ¿Y qué le pasaría al ingreso de quienes ya tienen el empleo peor pagado?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- El margen fija un techo
- El equilibrio entre la ecuación de salarios y la de precios
- El incremento salarial, en términos reales
- Voluntario o involuntario
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.