LabEco › Microeconomía II › Externalidades, bienes públicos y análisis beneficio-costo
Módulo 14 · Sección E · Tema 3
E.3 Externalidades, bienes públicos y análisis beneficio-costo
¿Por qué un mercado perfectamente competitivo puede seguir produciendo un resultado ineficiente, incluso cuando no hay ningún monopolio ni ninguna falla de información de por medio?
Cuando el precio de mercado no refleja todo el costo real
Una empresa minera en tierras altas bolivianas extrae estaño o zinc y vende su producción a precio de mercado, cubriendo sus costos de extracción y procesamiento. Río abajo, comunidades agropecuarias usan el agua del mismo río para el riego y el consumo, y sufren los efectos de los relaves y la contaminación de metales pesados que la actividad minera vierte en la cuenca, un problema ampliamente documentado en varias cuencas mineras bolivianas (Poopó, Pilcomayo, entre otras). La empresa minera nunca paga, a través del precio de mercado, por ese daño a las comunidades río abajo. E.1 mostró que el equilibrio competitivo es eficiente bajo ciertos supuestos. Este es exactamente el caso donde uno de esos supuestos falla.
Externalidades: costos y beneficios que el mercado no precia
Una externalidad ocurre cuando la actividad de un agente económico afecta el bienestar de otro agente que no participa en la transacción, sin que ese efecto pase por el sistema de precios. Una externalidad negativa (el caso minero) impone un costo a terceros que el precio de mercado no captura; una externalidad positiva (por ejemplo, la vacunación, que además de proteger a quien se vacuna reduce el contagio a los demás) genera un beneficio a terceros que el precio tampoco captura.
La distinción clave es entre el costo marginal privado (CMgP, el que efectivamente paga quien produce) y el costo marginal social (CMgS, que suma el CMgP más el costo marginal externo CMgE que recae sobre terceros): CMgS(Q) = CMgP(Q) + CMgE(Q). Con una externalidad negativa, CMgS > CMgP para cualquier nivel de producción positivo: el costo verdadero para la sociedad siempre es mayor al que enfrenta quien decide cuánto producir.
«Las externalidades ocurren porque los agentes económicos tienen efectos en terceros, los cuales no quedan reflejados en las transacciones del mercado. [...] tienen un efecto directo en el bienestar de otros, el cual queda fuera de los canales directos del mercado.»
Walter Nicholson — Teoría microeconómica: Principios básicos y ampliaciones (9.ª ed.), p. 586
Por qué el mercado sobreproduce con una externalidad negativa, derivado paso a paso
Una empresa que solo enfrenta su propio costo marginal privado elige su nivel de producción donde precio (o valor marginal, VMg) iguala CMgP (el criterio de maximización de beneficio ya visto en la Sección A), ignorando el CMgE que le impone a terceros. Con demanda VMg(Q)=100−Q, CMgP(Q)=Q (costo marginal privado de la empresa minera) y CMgE(Q)=Q (costo marginal externo sobre las comunidades río abajo, proporcional a la cantidad extraída):
VMg(Q) = CMgP(Q) (la empresa privada iguala valor marginal a SU costo, ignorando el externo) 100 - Q = Q (sustituyendo) Q_mercado: 50 (cantidad que produce el mercado sin corrección) CMgS(Q) = CMgP(Q) + CMgE(Q) = Q + Q = 2Q (costo marginal social: privado más externo) VMg(Q) = CMgS(Q) (la cantidad SOCIALMENTE eficiente iguala valor marginal al costo TOTAL, privado + externo) 100 - Q = 2Q 100 = 3Q Q* = 33,33 (cantidad eficiente, considerando el daño a terceros)
Como Q_mercado=50 es mayor que Q*=33,33, el mercado sin corregir sobreproduce respecto al óptimo social, exactamente lo que la intuición del problema anticipa: al no pagar por el daño que causa río abajo, la empresa extrae más de lo que sería eficiente si ese daño se contabilizara.
El impuesto pigouviano: internalizar la externalidad vía precios
Arthur C. Pigou propuso una solución directa: imponer un impuesto pigouviano igual al costo marginal externo evaluado en el nivel eficiente, t=CMgE(Q*). Con CMgE(Q)=Q y Q*=33,33: t=33,33. Al enfrentar este impuesto, el costo marginal privado efectivo de la empresa pasa a ser CMgP(Q)+t=Q+33,33, y su nueva condición de maximización es:
VMg(Q) = CMgP(Q) + t 100 - Q = Q + 33,33 66,67 = 2Q Q_impuesto: ≈ 33,33 (coincide con Q*, el óptimo social)
El impuesto pigouviano funciona porque internaliza la externalidad: hace que la empresa enfrente, a través del precio, el costo social completo de su decisión, no porque el Estado le diga exactamente cuánto producir, sino porque cambia los incentivos de precio de forma que la propia empresa, maximizando su beneficio privado bajo el nuevo costo, termine eligiendo la cantidad socialmente eficiente. Es el mismo principio de "corregir el precio para corregir la cantidad" que subyace a cualquier intervención basada en mercados, en vez de una prohibición o cuota directa.
«El primer economista que ofreció un análisis exhaustivo de esta distorsión probablemente fue A. C. Pigou, quien, en la década de los veinte, sugirió que la solución más directa sería simplemente aplicar un impuesto a la entidad que generara la externalidad.»
Walter Nicholson — Teoría microeconómica: Principios básicos y ampliaciones (9.ª ed.), p. 592. El libro atribuye la propuesta a A. C. Pigou, The Economics of Welfare, MacMillan, Londres, 1920.
Bienes públicos: no rivalidad y no exclusión
Un bien público puro tiene dos propiedades que lo distinguen de un bien privado ordinario: no rivalidad (que una persona lo consuma no reduce la cantidad disponible para las demás) y no exclusión (es difícil o imposible impedir que alguien lo consuma, aunque no haya pagado por él). El alumbrado público de una plaza, la defensa nacional, o el control de inundaciones de una cuenca son ejemplos clásicos: nadie puede ser excluido de la seguridad que brinda el control de una crecida, y que una familia se beneficie de ella no reduce el beneficio disponible para las demás familias de la misma cuenca.
La no exclusión genera el llamado problema del polizón (free-rider): como nadie puede ser excluido del beneficio, cada individuo tiene un incentivo a no pagar por el bien público esperando que otros lo financien, sabiendo que de todas formas podrá disfrutarlo. Si todos razonan así, el bien público termina subprovisto (o directamente sin proveerse) por la iniciativa privada del mercado, aun cuando su beneficio social total supere ampliamente su costo. Es la razón estándar por la que los bienes públicos puros suelen financiarse con impuestos generales en vez de dejarse al mercado: la naturaleza misma del bien impide que el sistema de precios capture su valor social completo, de forma análoga, aunque por un mecanismo distinto, a como la externalidad negativa impide que el precio capture el costo social completo.
Análisis beneficio-costo: evaluando una intervención concreta
Cuando el Estado evalúa una intervención concreta (construir un sistema de control de inundaciones en una cuenca, o exigir tecnología de tratamiento de relaves a la minería) el análisis beneficio-costo compara el valor presente de los beneficios sociales esperados (agua limpia, tierras protegidas, menor gasto en salud por contaminación) contra el valor presente de los costos (inversión, costo de oportunidad, cumplimiento). La misma técnica de valor presente ya usada para evaluar proyectos financieros individuales (módulo16/E, VP/VF) se aplica aquí a nivel social, con dos diferencias importantes: (1) la tasa de descuento social usada para traer beneficios futuros a valor presente suele ser un tema de debate político y ético (afecta directamente cuánto peso relativo se le da al bienestar de generaciones futuras frente al presente, especialmente relevante para daños ambientales de largo plazo como la contaminación de cuencas); y (2) muchos de los beneficios y costos (una vida más sana, un ecosistema no degradado) no tienen un precio de mercado directo, y su valoración monetaria (necesaria para que el análisis beneficio-costo pueda compararlos con inversiones que sí tienen precio de mercado) es, en sí misma, una fuente de controversia metodológica entre economistas.
Cuando una transacción entre un comprador y un vendedor afecta directamente a un tercero, ese efecto se llama externalidad, y los mercados, dejados a su suerte, no logran asignar los recursos de forma eficiente en presencia de externalidades, de forma similar a como fallan al proveer bienes públicos, cuyo carácter no excluyente hace racional que cada individuo intente beneficiarse sin pagar por ellos.
N. Gregory Mankiw — Principios de Economía (s.f. (edición vigente en la cátedra)) · traducción. Formulación estándar de externalidades y bienes públicos, bibliografía general de la materia.
Preguntas para pensar
- Retomando el caso minero del problema inicial, más allá de un impuesto pigouviano, ¿qué otros mecanismos (regulación directa, permisos transables, negociación entre las partes) podrían usarse para corregir la externalidad, y qué información necesitaría el Estado para diseñar cada uno correctamente?
- Cierra el módulo: de los tres fallos de mercado vistos en este módulo (poder de mercado en la Sección B, comportamiento estratégico en la Sección C, y externalidades/bienes públicos acá en E.3), ¿cuál te parece más relevante para pensar la política económica boliviana actual, y por qué?
Ejercicios y simulaciones de este tema
- Visualiza la externalidad negativa
- Calcula tu propio caso de externalidad negativa
- Comprueba lo aprendido
Los ejercicios, las simulaciones y la autoevaluación funcionan en la plataforma LabEco.